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La mesa chica del kirchnerismo quiere que el hijo del ex presidente se meta de lleno en la política postulándolo por Santa Cruz para ocupar una banca en el Congreso.

Máximo Kirchner diputado nacional

La mesa chica del kirchnerismo, hoy más cristinista que nunca, analiza varias posibilidadeselectorales. En esa mesa surgió en las últimas semanas la idea de incluir en las listas

santacruceñas de candidatos nacionales el apellido Kirchner. No se trata de Cristina, ni tampoco de

Alicia. La intención es que Máximo, el primogénito presidencial, se meta de lleno, de una vez por

todas, en la política.

Ahora, el paso que sigue tras esta idea es el operativo para convencer al hijo presidencial.

La respuesta sólo la sabe el joven, quien en los papeles es el conductor natural de la

agrupación La Cámpora.

Máximo no está ajeno a lo que están pensando en el seno del kirchnerismo. El mayor de los

hijos presidenciales sabe de los planes que manejan en la intimidad K para darle forma a la

ingeniería electoral del oficialismo. Máximo se reunió en varias oportunidades con los funcionarios

del ala pingüina, principalmente con aquellos que hoy forman parte de la mesa chica del cristinismo

que conversan varias veces por día con la mandataria, y con la cúpula de conducción de La Cámpora.

En el grupo que actualmente rodea a la Presidenta están los secretarios Carlos Zannini (Legal

y Técnica), Héctor Icazuriaga (Side), Oscar Parrilli (General de la Presidencia), Juan Manuel Abal

Medina (Comunicación) y el senador Nicolás Fernández. Salvo Abal Medina y Parrilli, el resto es del

riñón santacruceño y trabajan con los Kirchner desde sus inicios políticos en la provincia. Sin

embargo, y más allá del nivel de confianza personal que tengan cada uno, todos suelen charlar de

política con Máximo.

Entre los que viajan a Río Gallegos a verlo y que en los últimos tiempos lo hacen seguido

salvo que el hijo de la Presidenta se encuentre en Olivos se encuentran los integrantes de la

primera línea de la agrupación juvenil La Cámpora: Juan Cabandié (Legislador porteño), Andrés

Cuervo Larroque (subsecretario para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia),

José Ottavis (director de Estudios Políticos y Monitoreos y titular del Fondo de Capital Social) y

Mariano Recalde (titular de Aerolíneas Argentinas).

El pedido que le hicieron, cada cual por separado, tuvo un denominador común: que Máximo no

sólo actúe como sostén de su madre un rol que también cumple en el plano político, ya que Cristina

escucha mucho la visión que tiene su hijo sobre esos temas, sino que además abandone el bajo perfil

que cultivó hasta ahora y le dé vuelo a su carrera política. Para ello, una de las ideas que le

plantearon a Máximo es que encabece la lista de diputados nacionales por Santa Cruz.

De este modo, y sin depender de quien sea el candidato a gobernador por el espacio, no sólo

estará presente el apellido Kirchner en las boletas de la provincia, sino que además tendrá grandes

chances de que pueda recalar en la Cámara baja y con ello en la política nacional.

No se trata de un dato menor, en un momento en que la Presidenta habilitó lugares en la

estructura del Gobierno a los militantes jóvenes, en particular a los miembros de La Cámpora. Uno

de los integrantes de la mesa K que conoce muy bien a Máximo resaltó ante El Cronista su formación

política: "Es la mezcla ideal de Néstor Y Cristina. Tiene el carácter pasional de uno y la

reflexión del otro", dijo.

"Sólo falta que tome la decisión y abandone el bajo perfil para demostrar sus cualidades

políticas", insistió otro de los dirigentes K, quien admitió que esperan, aunque todavía hay

tiempo, la respuesta de Máximo al ruego de la pingüinera, como suelen llamarse ellos mismos.