Por Luciano Bertolotti
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Del sindicalista: “En la época de los militares hacíamos paro, huelga, lucha, se conversaba, se negociaba”, dijo con descaro. Quizás su impunidad se deba a que se siente con menos responsabilidad que César
Luis Barrionuevo, un referente de la casta regresiva, corrupta y violenta

Es en la cúpula del sindicalismo, y desde varias hace décadas, donde está el gran freno para el avance político de los trabajadores. Esos a los que dicen representar son a quienes extorsionan y entregan mientras se enriquecen gracias a ellos. En esa casta de peligrosos burócratas ayer llegó el turno de otro sincericidio del dirigente de los gastronómicos y titular de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo.
“En la época de los militares hacíamos paro, huelga, lucha, se conversaba, se negociaba, pero con este gobierno no tuvimos la posibilidad de ningún tipo de dialogo”, dijo ante la prensa con su característica mueca despótica, aunque luego intentó dar una explicación ante la vergüenza ajena de sus socios.