Unas seis familias de Luján recibieron una orden de desalojo de la Justicia por ocupar terrenos que fueron cedidos para la facultad de Ingeniería, de la UNCuyo, donde se pondrá en funcionamiento la vieja usina para generar energía hidroeléctrica.La Universidad tomó posesión de las 7 hectáreas ubicadas en calle Cipolletti, a pocos metros de los Bomberos de Luján, en abril de 2009 y se encontró con al menos seis familias viviendo en el lugar, explicó al decano de Ingeniería, Marcelo Orrego, a diariouno.com.ar. Estos habitantes ocuparon esas tierras por un comodato desde hace varios años y continuaron sus vidas allí. Se trata de un policía, un empleado de Edemsa y otra persona que trabaja en la Dirección de Vialidad Provincial, según dijo el decano.“Hablamos con la gente y nos dijeron que estaban en comodatos de Agua y Energía desde hace años, pero después los comodatos no los renovaron. Ahí mismo les dijimos que no podían quedarse con estos terrenos porque son nacionales por ser de la Universidad”, manifestó.Orrego sostuvo que “el espíritu de la Universidad no es dejar gente en la calle. El pedido de desalojo es parte de los pasos legales que hay que dar. Lo que sí necesitamos es que ellos estén en buena relación con nosotros porque estamos trabajando ahí, estamos limpiando el canal, estamos haciendo un puente, vamos a poner máquinas para trabajar y vamos a llevar a nuestros alumnos. Necesitamos que la gente no sea agresiva, que no tengamos amenazas ni conflictos”.Adelantó que cuando se cumpla el plazo de 10 días se reunirán con los vecinos y “si no tienen a dónde ir, solucionaremos el problema habitacional dejándolos ahí con un comodato por un tiempo y, mientras, iremos al municipio, al Gobierno, al IPV y vemos qué solución habitacional se les puede dar”.“Ellos sienten que los vamos a sacar, pero sabían que en algún momento se iban a tener que ir”, y agregó que “legalmente corresponde que vayamos con la fuerza pública, pero no vamos a generar un problema social”, y se mostró dispuesto a buscar una solución en conjunto.El proyectoEl decano de Ingeniería dijo que se reflotará la central hidroeléctrica como planta generadora de energía limpia, que funciona a través de agua con un salto de desnivel y aprovechar la energía potencial del agua y transformarla en energía eléctrica que se va a enviar al sistema interconectado nacional y proveerá de energía a Mendoza. Allí pondrán en funcionamiento el galpón donde van las máquinas, llevarán generadores, pondrán turbinas hidráulicas, mejorarán los canales, el cableado, entre otras cosas. La inversión será de tres millones de dólares.Además habrá un museo del agua, un museo de la historia de las turbinas, un laboratorio de hidráulica, un salón de usos múltiples y el resto del predio es de la Universidad. “Puede ser usado por alumnos de agronomía, podemos hacer un camping o instalaciones para otros usos”, sostuvo Orrego. Este proyecto es considerado inédito y muy útil desde el punto de vista académico, de enseñanza a los alumnos y como elemento de laboratorio para profesores es muy importante. Orrego recordó que cuando se hicieron cargo de los terrenos “era una mugre y había un basural” que ya limpiaron.“Eso va a ser una fuente de trabajo porque se puede poner una proveeduría, un camping, salas para hacer gimnasia o circuitos para correr, hay mil cosas que se pueden hacer. Tiempo atrás, eso era un vergel lleno de flores, de rosales y la idea es recuperarlo para que sea un lugar atractivo”, manifestó.
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Los terrenos fueron transferidos a la Universidad para reactivar la vieja usina y generar energía
eléctrica con el agua que se inyectará al sistema interconectado nacional. El decano de la facultad
de Ingeniería aseguró que solucionarán el problema habita

