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La justicia no llegó para Emir

José Luis Verdericojlverderico@diariouno.net.ar

El jueves 20 de diciembre de 2007 la familia de Emir Manzur vivió una tragedia que nuestra Justicia penal parece empeñarse en reavivar, a fuerza de errores procesales y tres juicios fallidos, hasta convertirla en impunidad.

Sí, leyó bien usted. Tres juicios se hicieron por el asesinato del joven de 19 años en el barrio Pedro Molina IV. Pero todavía no hay culpables.

Los dos primeros procesos fallaron por falta de pruebas contra los acusados, algo cada vez más usual en la Justicia pero no por eso menos grave. Aquí, la responsabilidad recae en los investigadores policiales y judiciales.

Este martes se frustró y fue archivado el tercer debate oral y público apenas iniciado. Motivo: los dos imputados ya habían sido juzgados por el mismo crimen (en el segundo juicio), situación que la Corte de Justicia de la Nación prohíbe expresamente y que a Mendoza podría costarle varios miles de pesos y hasta alguna reprimenda internacional.

Según cómo se mire

Que el caso Manzur siga impune después de tres juicios no sólo afecta a su familia, sino también a todos los demás protagonistas directos e indirectos: los sospechosos, el Poder Judicial y el Estado provincial. Vamos por partes.

¿Es justo estar preso y bajo proceso por asesinato 3 años y medio –sentado en el banquillo de los acusados en tres oportunidades– y que todo quede a merced de los errores procesales?

¿Puede permitirse la Justicia que un expediente por homicidio (caso gravísimo) quede impune después de la intervención de jueces y fiscales de instrucción primero y de sentencia después?

¿Debería preocuparle al Estado provincial cómo utiliza la Justicia sus recursos, sobre todo en casos que se definen por errores procesales? Pregunto esto porque instruir un caso de asesinato durante tantos años no cuesta $2,50 sino muchísimo dinero público en recursos humanos y técnicos, judiciales y policiales: desde el primer patrullero que llegó a la escena del crimen de Manzur hasta el empleado judicial que redactó cada resolución, pasando por los peritos, los jueces, los investigadores policiales, los fiscales, la infinidad de cuerpos de expediente escritos, etcétera.

Vuelvo a los Manzur: ¿es justo que el asesinato de un hijo y hermano se dirima por errores procesales y debates fallidos? ¿Es ésta la única respuesta que puede entregarles la Justicia después de tanto trajín y sufrimiento?

Para todo el paísEl tratamiento judicial del caso Emir Manzur fue calificado de vergonzante por el periodista Ricardo Canaletti, columnista de TN y experto en casos judiciales. Lo dijo el viernes a la tarde para todo el país y, créame, me dio vergüenza ajena. La impotencia ciudadana ya la había sentido el martes, cuando supe del archivo del tercer juicio.

Mientras tanto...Que la Justicia tiene sus tiempos nadie lo duda. Pero la vida sigue y no espera. Entre tantos hechos fallidos, un sospechoso del crimen fue asesinado en 2009 y un testigo protegido se quitó la vida en 2010.