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Jésica Tolín (33) obtuvo la corona nacional en 2001. Hoy es psicóloga, hizo cursos y está por concluir una diplomatura. Pide que se eduque y naturalice lo relativo a la sexualidad

Ex Reina vendimial es sexóloga y trabaja en el Servicio Penitenciario local

Julián Vinacourvinacour.julian@diariouno.net.ar

Jésica Daniela Tolín (33) fue Reina Nacional de la Vendimia en 2001, cuando representó a Maipú. Un hito que ella ha complementado con una interesante carrera profesional. El mes que viene concluirá el cursado de una diplomatura en sexualidad, que se sumará a todos sus cursos hechos en ese campo y a su Licenciatura en Psicología. Esto será una manera de coronar un camino que arrancó hace 15 años, cuando se dispuso a averiguar lo que en su casa no se hablaba.
“Mi familia era una familia conservadora. Había cosas que no se charlaban. Y yo quería saber un poco más sobre esos temas tabúes que casi siempre se postergan”.Esa curiosidad la llevó a estudiar psicología, carrera que fue complementando con capacitaciones extras en el terreno de la sexualidad. “Cursé toda la oferta que hay sobre sexología en Mendoza. Y con el tiempo me di cuenta de que hay mucho para avanzar en esta disciplina porque la sexualidad es una función más que tenemos, que nos da placer, y que increíblemente no abordamos”. Por lo tanto, Tolín insiste una y otra vez en naturalizar la sexualidad y quitarse esa mochila que cargamos por la  educación represiva que nos hace avergonzar ante algunas palabras. “Si a mi hijo o hija le enseño que tiene algo que se llama brazo, algo que se llama pierna ¿por qué no le puedo decir que tiene algo que se llama pene o vagina?”.  Encierro La misma capacidad didáctica y trasparente que Tolín tiene para disipar las dudas sexuales la pone al servicio de su trabajo en el Servicio Penitenciario de Mendoza. Allí, la gallarda rubia se desempeña dentro del área de Defensa del Personal, que les procura atención médica, psicológica, nutricional y psiquiátrica.“Las personas que trabajan allí también se encuentran en un contexto de encierro. Creo que no hay otra provincia que brinde esta protección a los empleados”. En esa área está desde el 2013, cuando se creó. Pero en la Penitenciaría está desde 2010, año en el cual se recibió de psicóloga. “Hemos hecho talleres de sexualidad también allí, sobre todo para las mujeres de la Unidad 3. Les enseñamos a tomar anticonceptivos, entre otras cosas”.   Esto refleja la apuesta que hace Tolín. “Hay que educar sexualmente y que los que aprendan vuelvan a educar. Que se arme una bola de nieve, porque se viene avanzando pero para hacer lo que hay que hacer se necesita mucho más”.  Otras disciplinas Tolín no sólo bucea en el mar de la sexualidad, sino que también lo hace en las terapias de pareja y personas de la tercera edad. Para lo primero tiene su consultorio privado, en donde recibe matrimonios en crisis y ayuda a recomponer la relación. “Eso me encanta. Poder ayudar a mejorar una situación así me hace sentir muy bien”. Para lo segundo trabaja en el geriátrico Centro de Día de Luján de Cuyo, donde dicta talleres de socioafectividad para los ancianos que viven en ese lugar. Y también realiza terapia personalizada en el apart Awki Gente Grande.    “A los ancianos también hay que ayudarlos para que sepan que la sexualidad no sólo es la penetración, sino también puede ser abrazar, acariciar y dormir con otro”. “Falta saber un montón de cosas  sobre la sexualidad. Entonces los caminos se conectan inevitablemente”. Todos los caminos conducen a su gran pasión: el estudio y entendimiento de la sexualidad. No todo es coito “No es lo mismo sexualidad que sexo. La sexualidad es mucho más amplia que el mero acto coital. Por eso insistimos en que desde niños tienen que ser educados para cuidar su cuerpo”. Para su formación fue un pilar el médico y sexólogo José Luis Rodríguez, conductor de Sexualmente hablando, programa que se emite por radio Nihuil.

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