El presidente Mauricio desalentó cualquier tipo de cambios en su equipo de gobierno y ratificó a todos los ministros de su gabinete.
Luego de encabezar durante tres días el denominado retiro espiritual que se realizó en el Complejo Turístico de Chapadmalal, el jefe de Estado celebró que "se han logrado cosas importantes este año, como volver a relacionarse unos con otros dialogando, escuchando y respetando".
"Que el que gobierna, más que creerse servidor público, se crea dueño de lo público es algo pésimo, denigra el valor de la política, de la convivencia", agregó el líder del PRO.
En el balance de su primer año de gestión al frente de la Casa Rosada Macri aseguró que "haber sincerado todas esas bombas que habían dejado en la economía fue la base para estar listos para crecer después de cinco años".
"Son muchas cosas importantes que sucedieron", aseveró Macri, quien les pidió a los ministros "más compromiso y convicción".
Al mismo tiempo, el Presidente subrayó que le "preocupa interpretar la vocación de cambio de los argentinos y no hay que tenerles miedo a la corporaciones, ni esos poderes de aquellos que quieren conservar espacios de privilegios".
"Lo central del aprendizaje de 2016 es que hay que entender que esto es un proceso, un camino de cambio que requiere del esfuerzo de cada argentino, pero que precisa de tiempo. Hay que saber manejar los tiempos bien porque en la ansiedad uno se equivoca", reconoció, en alusión a las afirmaciones al comienzo de su gestión sobre la reactivación económica en el segundo semestre.
Y agregó: "En la ansiedad uno también de golpe despierta más expectativas de la que debe. En eso uno tiene que controlarse".
Finalmente el Presidente resaltó que "tenemos que entender que cualquier atajo que querramos tomar nos vamos a volver a dar la piña. Este camino es uno de un ladrillo arriba del otro, que genere previsibilidad, coherencia, que fortalezca la confianza", afirmó.
