El Predio Ferial de se convirtió en el centro de acopio y distribución de las donaciones para ayudar a los damnificados por las tormentas e inundaciones que azotaron a la ciudad petrolera, en lo que se considera en el mayor desastre climático en los últimos 60 años.
Una oficina del Ejército es la encargada del transporte de víveres hacia uniones vecinales, gimnasios municipales y escuelas, donde funcionan los centro de evacuados. Además, existe un constante monitoreo del clima y la planificación organizativa de la funciones a realizar, según dijeron las autoridades.
Desde el predio también se planifica la distribución de máquinas viales, camiones volcadores y la flota pesada que se utiliza para ayudar a damnificados o limpiar las calles de la ciudad, como así también el traslado y la notificación de la transitabilidad de los caminos.
Las oficinas de Desarrollo Humano, el depósito, dos salones de reuniones y el sector de prensa, completan parte del centro de convenciones y eventos de la zona.
