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Lo contó Gerardo Quispe, contratista de la  finca El Pehual, donde murió atascado en un pozo a 20 metros de profundidad el niño Leonel Cuevas, de tres años. Por su parte, el dueño del establecimiento, Mauricio Julián, culpó a los bomberos de provocar

"El niño estaba de pie y gritando en el fondo del pozo y el agua fue subiendo hasta que no se lo escuchó más"

Los bomberos desoyeron una advertencia del encargado de la finca y apagaron el motor de una bombade agua,

causando que la napa subiera y ahogara al niño, que estaba atascado en un pozo a

20 metros de profundidad, según denunció este jueves el dueño de la finca donde ocurrió el

accidente, Mauricio Julián.

Según Julián, los bomberos querían apagar el motor porque hacía mucho ruido y les impedía

hablar con el niño, que gritaba y movía los brazos, de pie en el fondo del pozo. Agregó que el

encargado de la finca, Argentino Carrizo, les advirtió lo que podía pasar si apagaban el motor que

bombeaba agua a un piletón de riego.

El niño cayó al pozo por una boca de cemento que se alza unos 40 centímetros del piso,

tapada precariamente por una chapa. Julián intentó justificarse al decir que hasta hacía 10 días la

boca estaba soldada.

"Se sacó la soldadura porque se iba a habilitar ese pozo para un mejor riego en la zona. El

hombre que tenía que hacer el trabajo se fue de vacaciones y decidimos tapar el agujero con una

chapa y ladrillos arriba. Jamás pensamos que podía llegar a pasar esto. Incluso mis hijos andan

siempre por acá", explicó Julián.

Por su parte, el contratista de la finca, Gerardo Quispe, quien había recibido la visita de

la familia Cuevas, explicó que el niño cayó de pie. "Estaba de pie y gritando en el fondo del pozo

y el agua fue subiendo hasta que no se lo escuchó más".

Gerardo Quispe cuenta cómo ocurrió la tragedia

El Pehual es una finca vitícola de 100 hectáreas ubicada en Fray Luis Beltrán, donde en lanoche del miércoles el niño de tres años cayó a un pozo que estaba precariamente cubierto por unas

chapas y ladrillos. Según pudo comprobar la prensa, el pozo estaba en desuso y a su lado había otro

de donde se obtiene agua con una bomba para llenar la pileta de riego. Al apagar esa bomba, la napa

subió, dijo Julián.

Sin embargo, el jefe de Policía, Juan Carlos Caleri, había dicho a

Canal 7, al momento de confirmar la muerte, que el niño tenía la cara sumergida en el

agua.