El financista Ernesto Clarens amplió su indagatoria ante el juez federal Claudio Bonadio en la causa por los cuadernos del chofer Oscar Centeno sobre el presunto pago de sobornos de empresarios a ex funcionarios kirchneristas.
El dueño de la financiera Invernes volvió a presentarse ante Bonadio luego de que declarara por primera vez la semana pasada de forma voluntaria tras ser imputado como partícipe de la asociación ilícita que se dedicó a la recaudación de fondos ilegales durante el gobierno kirchnerista.
Clarens es un financista vinculado al entonces presidente Néstor Kirchner y se lo investigó incluso en la causa conocida como la ruta del dinero K, que tiene como principal imputado al empresario Lázaro Báez.
A él se le endilga el manejo de los fondos de la provincia de Santa Cruz y es una pieza clave en la estructura financiera que rodea a los Kirchner y a Lázaro Báez.
En la indagatoria aportó más detalles sobre el entramado financiero detrás de las maniobras con los bolsos de dinero, precisó una fuente judicial a la agencia de noticias NA.



