El Acuario de la Ciudad de Mendoza festejará su aniversario número 70 el próximo 25 de mayo. Este recinto repleto de vida, tanto marina como de agua dulce, es visitado por más de 150.000 personas al año. Turistas nacionales y extranjeros, público en general y, fundamentalmente, alumnos de todas las edades aprecian la gran diversidad de caracoles, peces y reptiles, entre otras especies de este paseo zoológico ubicado en el corazón de la capital mendocina.
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Ese día patrio cumplirá 70 años recibiendo a mendocinos y turistas nacionales y extranjeros, los cuales suman más de 150.000 anuales.
El Acuario Municipal de Mendoza festejará por partida doble el 25 de mayo
Como un fantástico espacio educativo y recreativo –inaugurado el 25 de mayo de 1945–, el Acuario Municipal fue el primero en el país y por muchos años también fue el único. Sus instalaciones combinan historia y modernidad, ya que fueron totalmente remodeladas por la gestión del fallecido intendente Víctor Fayad. Esto convirtió al paseo en la visita obligada de turistas y mendocinos, puesto que ofrece un entretenido recorrido para niños y adultos.
Su principal atracción, el tortugo Jorge, ya es un ícono mendocino y es la figura acuática de relevancia. Esta enorme tortuga marina tiene alrededor de 90 años y hace 15 que está en cautiverio.Es el único acuario en la provincia de gestión pública municipal y además es el único que existe en el área mediterránea del Oeste de nuestro país.Este espacio contiene cerca de 40 peceras donde se aprecian peces, anfibios, reptiles marinos y la siempre destacada atracción del tortugo Jorge. En la terraza se encuentran cinco yacarés, diferentes invertebrados y vertebrados acuáticos, tanto de agua dulce como de agua salada.En el Norte del predio se encuentra el complejo de juegos integradores para que puedan acceder niños con capacidades diferentes. A los tradicionales juegos de tobogán, hamaca y pasamanos, se suma un arenero aéreo, al que pueden acceder personas en sillas de ruedas; tambores y xilofones para incursionar en la percusión, y un tatetí en Braille para personas ciegas.Cuenta también con una pista de manejo para aprender nociones básicas sobre el tránsito, y con un anfiteatro con capacidad para 100 personas.Federico Correa, veterinario y encargado técnico del Acuario, señaló: “Este lugar se ha convertido en los últimos años en un paseo para que la gente comparta y disfrute en familia, y también para que los turistas se lleven un excelente recuerdo a sus lugares de origen”.Existen dos versiones sobre su nacimiento Cuentan que hay dos versiones sobre el origen del Acuario de Mendoza. La primera alude a una iniciativa del entonces intendente Benito de San Martín luego de sus viajes por Europa. El que conoció en Berlín lo fascinó en tal grado que a su regreso quiso emularlo aquí.La segunda versión corresponde a la pasión por los peces de la rusa María Simonov, quien en circunstancias fortuitas llegó a Mendoza a principios de los ‘40 y logró contagiar la pasión por estos animales. Ella vendía los peces que se agolpaban en las peceras casi ocultas que atesoraba en el cuarto de su hijo en el kilómetro 0 de la Ciudad. Su “producción” era tan grande que requería de mayor infraestructura que la doméstica. Así nacería el acuario mendocino. ► Mejoras. Se ampliaron las peceras, se les colocaron vidrios nuevos a todas ellas y se puso en valor la fachada y el entorno. Además, fueron sumados tres espejos de agua y 36 pantallas LED con textos explicativos sobre cada especie.► Tránsito. El paseo posee una pista de manejo de 70m² destinada a bicicletas. Cuenta con cruces demarcados, semáforos, discos pare, curvas y rotondas para aprender las normas de tránsito.



