La expresidenta Cristina Fernández viuda de Kirchner pidió a los militantes kirchneristas que no caigan "en la trampa" y no se manifiesten el martes 7 de marzo en los tribunales de Comodoro Py, cuando preste declaración indagatoria ante el juez Claudio Bonadio por la causa Los Sauces, y les propuso que se sumen a la marcha de la CGT porque "la gente no llega a fin de mes".
En una serie de publicaciones en su cuenta de la red social Twitter, la exmandataria cuestionó además los incremento de precios "que azotan los bolsillos de los argentinos".
"Quiero darles las gracias por todas las muestras de preocupación, apoyo y afecto, pero en serio, no caigamos en la trampa. El 7 yo lo veo a Bonadio, pero por favor, ustedes hagan que el Gobierno vea al pueblo. Marchen junto a los trabajadores y trabajadoras", expresó.
La mandataria enumeró los incrementos de precios que se han producido en los últimos días en distintos servicios públicos y que "azotan los bolsillos de los argentinos".
"El 7 de marzo tienen que marchar todos y todas, pero junto a los trabajadores. La gente está muy mal. No llega a fin de mes. Siguen despidiendo obreros y cerrando fábricas. Las facturas que llegan de luz, de agua y de gas se están tornando impagables para muchos compatriotas. Cocheras, peajes, expensas, colegios, prepagas, transporte público, precios imposibles en el súper azotan los bolsillos de los argentinos", continuó la expresidenta.
Por último, también apuntó contra Bonadio, al afirmar que "por los servicios prestados, le cerraron los pedidos de juicio político en el Consejo de la Magistratura".
Operativo retorno
Un gran cartel recibe a los visitantes de Comodoro Rivadavia. No es el clásico "Bienvenido a...", sino que se advierte una mujer de espaldas, una silueta inconfundible, más aún si está dibujada sobre una gran V corta que recorre la gigantografía de abajo hacia arriba. Es Cristina Fernández de Kirchner y el pedido es tan simple como significativo: "Vuelve".
El día que la ciudad cumplió 116 años, los vecinos de Comodoro Rivadavia se sorprendieron ayer con el cartel que no lleva firma alguna. No son pocos los que apuestan todo al kirchnerista Carlos Linares, quien profesa abiertamente su simpatía por la expresidenta, pero lo cierto es que ni él ni ningún otro dirigente peronista se adjudicó el mensaje.


