Inicio País

Cachorro López: “Es imposible elegir al mejor productor o canción del año”

Por UNO

Selva Florencia [email protected]

Cachorro López está terminando de armar la valija cuando le atiende el teléfono a Escenario para hablar sobre los Grammy Latinos, cuya ceremonia tendrá lugar esta noche, en el hotel MGM de Las Vegas. Este año, él es el argentino más nominado.

Las seis estatuillas a las que aspira corresponden al trabajo de composición y producción que realizó para los discos Último acto, de su compatriota Vicentico, y Algo sucede y Hasta la raíz, de las mexicanas Julieta Venegas y Natalia Lafourcade respectivamente.

Concretamente, está nominado dos veces en la categoría de grabación del año como productor de las canciones Hasta la raíz, de Lafourcade, y Ese camino, de Venegas. Asimismo, figura como productor en las ternas: álbum del año (Hasta la raíz); mejor álbum de música alternativa (Hasta la raíz) y mejor álbum vocal pop tradicional (Último acto).

Junto con Vicentico aspira además a quedarse con la mejor canción de rock por el tema Esclavo de tu amor.

El músico que fue miembro de Los Abuelos de la Nada y Zas ya tiene en su haber 11 gramófonos, de los cuales dos son como productor del año.

En Argentina, la ceremonia se podrá ver en vivo (ver página 5), pero el dueño del estudio Mondomix, ubicado en Buenos Aires, asiste cada año porque es la oportunidad ideal para conectarse con la industria.

“Trabajo con gente que veo muy poco. Es una noche de mucha comunión y en la que podés establecer un contacto más humano”, aseguró horas antes de subirse a un avión que lo llevaría a la Ciudad del Pecado.

 Además, el instrumentista de 59 años compartió su emoción acerca de su más reciente trabajo: la banda Meteoros, la cual formó con Ale Sergi, Julieta Venegas y Didi Gutman, de Brazilian Girls.

Este cuarteto editó hace sólo unos días su disco homónimo y se prepara para tocar en vivo en la edición nacional del festival Lollapalooza, que se realizará en marzo próximo.

–Sos el argentino más nominado a los Grammy Latinos y ya salió el CD de Meteoros. No te podés quejar del 2015...

–La verdad que no (risas). Han pasado muchas cosas buenas este año. Las nominaciones las recibí por tres discos por los que siento un gran cariño e identificación total. En cuanto a Meteoros, fue algo hecho desde el punto de vista del placer. Son cosas que me ponen de buen humor.

–¿Cómo fue la presentación del disco de Meteoros? ¿Se los podrá ver en vivo?

–Cuando armamos el proyecto, pensamos que estas canciones eventualmente se iban a tocar en vivo aunque logísticamente era complejo. El vivo sería redondear ese gozo que pasamos sentándonos a componer y grabar juntos porque nos apreciamos y somos amigos. Por lo pronto, tenemos una cita en el Lollapalooza de Buenos Aires. Es un disco que nos encanta. Cuando lo presentamos, hace unos días, hicimos un par de temas y fue muy placentero.

–Con Meteoros entonces, volviste a los escenario, ¿te dan ganas de salir de gira como hacías con Zas y Los Abuelos de la Nada?

–A mí me dan ganas de tocar en vivo, pero no de hacer esas giras eternas que hice hace 30 años. Lo bueno de Meteoros es que tiene limitaciones debido a sus miembros, quienes tienen agendas complejas todo el año. Eso va a generar que podamos tocar pocas veces, pero las suficientes como para disfrutarlo.

–Estás nominado a seis premios Grammy, pero ya tenés 11. ¿La vivís más relajada ahora la ceremonia?

–Es lindo recibir premios. Es un cariño de la industria al trabajo que hago y, de alguna manera, me siento afortunado porque me toca trabajar con artistas que siempre están nominados. Obvio que prefiero ganar el premio a no ganarlo, pero también me lo tomo con soda porque es imposible elegir al mejor productor o canción del año. Todo es subjetivo, tiene que ver con tendencias, políticas del negocio y un poquito de lobby. Son muchas cosas. Es un gran logro obtener un Grammy, no cuestiono la autenticidad de los premios, pero tampoco es para tomárselo tan en serio.

–Artistas de todo el mundo se instalan en Buenos Aires para trabajar con vos, como Enrique Iglesias, Paulina Rubio y La Ley. ¿Qué buscan al contratarte que otro productor no puede darles?

–Entiendo que muchos artistas han escuchado mis trabajos y les gusta cómo suenan los discos o cómo están armados los repertorios. No sé muy bien qué es lo que los atrae a mí (risas).

–¿Lo más difícil de ser productor es lograr que el artista logre un sonido distinto sin perder su esencia?

–Lo que pasa es que yo trabajo absolutamente en función de la personalidad del artista. Alguien puede ver mi mano en una canción en la que trabajé porque algo mío siempre tiene que quedar, pero mi forma de pararme frente al trabajo es según el estilo del artista. Por ejemplo, en el caso del disco de Natalia Lafourcade sólo produje una parte, pero no suena muy diferente lo que hice yo y lo que hizo el otro productor. Tiene que haber una cohesión en base al estilo.

–¿Está obligado el productor a estar un paso adelante y así anticiparse a las modas en la música?

–No pienso en eso. Simplemente agarro las canciones del artista o las que tenga yo y trato de grabarlas de la mejor manera posible. Si lo que hacemos, después marca tendencia, genial, pero al menos en el momento no lo pienso.