Por Cecilia [email protected]
Médicos mendocinos comenzaron a inscribirse para trabajar en ese país, que ofrece jugosas remuneraciones. Un programa de salud de la nación que preside Dilma Roussef asegura sueldos iniciales de 4 mil dólares.
Brasil tienta a médicos mendocinos con sus atractivos salarios
Crece entre los profesionales mendocinos el interés por el proyecto Más Médicos para Brasil, iniciativa de la presidenta Dilma Roussef que dará trabajo durante 3 años a 13.000 profesionales de la región en distintas zonas de ese país.
“El sueldo arranca en los 4.000 dólares, pero sabemos que puede llegar a los 10.000 dependiendo de la zona a la que sea destinado el médico. Pero no es lo único que me atrae. También me importa mucho la posibilidad de desarrollarme más en mi especialidad, puesto que Brasil tiene enfermedades como el dengue u otras tropicales que acá casi no vemos”, relata una médica infectóloga cuya identidad pidió no se divulgara por temor a represalias. Es que el proceso de inscripción para ser parte de la iniciativa brasileña demora un par de meses y su final es incierto, de modo tal que la profesional no quiere agitar las aguas ni que se sepa que está pensando en renunciar a su puesto antes de tiempo.
La discreción llega a tal nivel que en el Registro Nacional de Reincidencias, donde se tramita el Certificado de Antecedentes Penales, que es parte de la documentación que deben presentar los profesionales, se encontró con otros dos colegas que iban por lo mismo y prácticamente ni cruzaron palabra.
El planEl proyecto brasileño, que busca llevar salud de calidad a 46 millones de ciudadanos, tiene uno de sus pilares en la contratación de profesionales extranjeros ante la falta de médicos formados en el país. Brasil tiene un promedio de 1,8 médicos por habitante, cifra que asciende a 3,2 en Argentina.
En la práctica, el Estado se hará cargo de los gastos de contratación y radicación de los profesionales, mientras que los municipios a los que arriben los médicos serán los responsables de brindar casa y comida. A esto se le suma la remuneración, cercana a los US$4.200 por 40 horas semanales de trabajo pero que puede llegar a los US$12.000 para aquellos que elijan desempeñarse en zonas del Amazonas, en áreas indígenas o fronterizas.
La médica dice que para ganar ese dinero aquí, hay que tener cuatro trabajos. “Dependiendo de la antigüedad, por 36 horas pagan entre $10.000 y $12.000. Alguno que otro llegará a $20.000, pero no es lo común. Si querés hacer una diferencia, tenés que trabajar en más lugares”, reveló.
En principio, el contrato que propone el Estado brasileño es por tres años, pero renovable por otros tres. “Pero nunca se sabe qué puede pasar. Capaz que te quedás ahí porque el mismo gobierno hace todo para que tengás el título habilitante”, se ilusiona la infectóloga.
►10 mil reales es el sueldo promedio que cobrará cada profesional, es decir, un poco más de $26.000, el doble de lo que gana un médico mendocino por 36 horas semanales de trabajo, con poca antigüedad en una institución del Estado.
►5 mil profesionales procedentes de Argentina, Uruguay, España y Cuba ya están trabajando. Este último país envió 4.000 profesionales a Brasil entre setiembre y noviembre.
Con la mira en las zonas ruralesEl proyecto Más Médicos para Brasil fue lanzado en junio de este año y forma parte de una estrategia del gobierno para impulsar la calidad de la salud pública. Una de las patas es la reformulación del sistema educativo para la formación de médicos y la otra, la contratación de 13.000 profesionales extranjeros para trabajar en la atención primaria de la salud en las afueras de las grandes ciudades y en ciudades del interior del país (zonas rurales). “Más médicos en los puestos públicos significará menos enfermedades”, dijo en el lanzamiento la presidenta Dilma Roussef.
ReflexiónDaniel Coria Mondatti
Presidente del Círculo Médico de Mendoza"Conozco el proyecto a través de los medios y tengo entendido que ha tenido buena respuesta del gobierno cubano, que tiene médicos muy bien formados, como los nuestros.La oferta no es mala porque se aprecian las bondades de la naturaleza de Brasil, como el clima y el mar. Además, hay un reconocimiento monetario muy importante, no sólo por la remuneración sino también porque dan casa y comida. Para médicos que no trabajan para el Estado o tienen una fuente de ingreso muy segura, es una opción. También resulta atractivo para médicos jóvenes, pero para aquellos que llevan más de 10 años trabajando, ya insertados en el medio, no creo que sea buena idea. La distancia es mucha y es para trabajar en zonas rurales, no en Camboriú.
De cualquier manera, creo que el Gobierno local debería tomar este proyecto como modelo para replicar en zonas alejadas, ya que cuesta conseguir cirujanos o anestesistas para desempeñar funciones en sitios como Malargüe o General Alvear".
