Por Pablo [email protected]
El ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner presentó su partido, que forma parte del Frente Renovador. Sin descartar acuerdos políticos, pidió apertura y militancia, y se mostró escéptico en cuanto a Capitanich y Kicillof
Alberto Fernández le dio apoyo al massismo local
Un ladrillo sobre otro construyen una pared. Bajo ese principio elemental, el Frente Renovador se mueve sin pausa, pero sin prisa, para ser una alternativa real en 2015, próxima parada electoral. Ayer, la construcción del cuadro político que lidera Sergio Massa a nivel nacional dio un paso importante con la visita a Mendoza de Alberto Fernández, ex jefe de Gabinete de Néstor Kirchner. “Hemos salido a instalar la figura de Sergio Massa más allá de Buenos Aires”, reconoció Fernández, quien llegó a Mendoza para lanzar el Partido del Trabajo y la Equidad (PARTE), una de las fuerzas que componen el Frente Renovador.
Una conferencia en un hotel céntrico sirvió para mostrar cuáles serán las vigas que sostengan la estructura mayor. Con Sergio Massa como figura presidenciable, Alberto Fernández será el engranaje encargado de aceitar el nexo con las provincias.
En cuanto a Mendoza, Enrique Thomas se erige como la pata massista en el Congreso nacional, mientras que el senador provincial Gustavo Valls es el hombre de confianza que Sergio Massa tiene en la Legislatura.
Detrás, en el armado estratégico y la suma de voluntades también hay una figura importante: el ex candidato a gobernador, Daniel Gaido, se mueve con las bases y también tiene acceso directo con el tigrense que encabeza este proyecto político.
La visita de Fernández sirvió para señalar cuáles son los pasos que hay que dar, para llegar a conformar un espacio con chances reales de ser alternativa dentro de dos años. Y también sirvió de gesto y arenga para quienes vienen trabajando en silencio para posicionar el nombre de Massa en la Tierra del Sol y del Buen Vino.
Primero Massa
Nadie habla de candidaturas porque, claro, falta mucho. Sin embargo, es claro que Sergio Massa es un nombre puesto para buscar la presidencia. Ayer, Alberto Fernández destacó sus virtudes. “Es un hombre de 41 años, cuyo gran mérito es el de hablar de lo mismo que habla la gente. Eso que es tan elemental, en la Argentina de hoy es revolucionario”, razonó.
El acto de ayer se hizo en clave peronista. Más de una vez, los dirigentes locales se encargaron de aclarar que la base del frente es de corte justicialista. Sin embargo, Fernández sorprendió al decir: “Hay que sumar a quienes tengan las mismas intenciones que nosotros. Si un radical las tiene, las puertas estarán abiertas para él. Hay que entender que los problemas que tenemos no los arregla el peronismo solo”, señaló.
Tanto Fernández, como Thomas y Valls rescataron algunos logros de la gestión de Cristina Fernández, pero las críticas superaron a aquellos en cantidad. Así, el Frente Renovador se para casi en la vereda de enfrente al kirchnerismo, posición a la que Alberto Fernández ya se acostumbró. “Por decir que pasaría lo que hoy está pasando me dijeron que era un traidor a la causa. Y acá estoy, apoyando al quien le ganó al gran aparato del kirchnerismo”, cerró.
“Kicillof generó el incendio y ahora quiere apagarlo”
Alberto Fernández fundó el partido PARTE, que integra el Frente Renovador de Sergio Massa. Elogió al tigrense y le pegó al Gobierno.
-¿Puede que Massa se diluya, como De Narváez en el 2009?
-Hay una gran diferencia entre los dos. Massa es un hombre salido del peronismo. Con él, la gente siente que la reacción al Gobierno salió desde las entrañas del Gobierno. A Massa no lo acompaña (Marcelo) Tinelli haciéndolo bailar y no ganó por casualidad. Se preparó para ganar y tiene equipo para gobernar después.
-¿Sigue escéptico respecto de los cambios que hizo Cristina?
-Absolutamente. (Axel) Kicillof maneja la economía desde hace dos años. Lo que le pasa a nuestra economía es responsabilidad suya. Kiciloff generó el incendio y ahora quiere apagarlo.
-El acuerdo con Repsol ¿no fue una señal de cambio?
-El problema que tuvimos con Repsol no fue un problema de la estatización, que es una posibilidad que todo gobierno tiene y que se entendió desde la situación energética que tiene el país. Ahora bien, quien dijo que no le iba a pagar un centavo a Repsol fue Kicillof, que ahora muy suelto de cuerpo festeja el acuerdo de pago. ¿Por qué yo voy a confiar en que Kicillof va a cambiar algo de todo lo que hizo?
-Pero se supone que los cambios reconocen algunos temas, como la inflación...
-Todavía no escucho ni a Capitanich ni a Kicillof mencionar la palabra inflación. Ayer mismo (por el jueves), el ministro de Economía negó que exista tal cosa. Tampoco he escuchado hablar del gasto público, ni de la emisión monetaria ni del déficit fiscal.
-Usted la conoce: ¿cómo ve a Cristina?
-La veo bien de salud. Y, más allá de la puesta en escena para hacernos creer que octubre no fue importante, parece que leyó la derrota.

