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La coalición gobernante enfrenta desafíos legislativos, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde podría aumentar considerablemente su bancada, pata no depender tanto de acuerdos con la oposición.

Elecciones 2017: Cambiemos intentará hacerse fuerte en Buenos Aires para ampliar su bancada

Con el 2016 ya reflejado en el espejo retrovisor, la coalición Cambiemos calienta motores para los desafíos legislativos de este año, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde podría aumentar considerablemente su bancada, de modo tal de no depender tanto de acuerdos parlamentarios con bloques de la oposición. Sucede que en el año que acabo de concluir, Cambiemos sobrellevó la agenda legislativa que le pedía el Poder Ejecutivo apenas con 87 diputados, a un abismo de distancia del quórum automático con que el Frente para la Victoria dominó la Cámara baja durante 2011 y 2015. Esa debilidad de origen de la bancada de Cambiemos lo obligaba a tejer necesariamente acuerdos parlamentarios con otras fuerzas, principalmente con el Frente Renovador de Sergio Massa, y con el bloque Justicialista de Diego Bossio. El problema es que se trataba de acuerdos de palabra sumamente inestables, que penden de un hilo, y que muchas veces condicionados por la negociación de otros proyectos colaterales, en una suerte de comercio informal de leyes que se cocina en los pasillos palaciegos. Esos acuerdos subterráneos que se tejían podrían llegar a buen puerto como en el caso de la ley de pago a los holdouts y la ley de blanqueo, o bien sufrir serias turbulencias como ocurrió con la reforma política y con el resbaladizo proyecto de Ganancias, discusión que logró enderezarse sobre el final pero que no pudo evitar un fin de año parlamentario embarrado y deslucido. Ahora a Cambiemos se le presentará una oportunidad invaluable: de las 42 bancas que pondrá en juego el año que viene, apenas cuatro corresponden a la provincia de Buenos Aires, que es el distrito que más escaños reparte a nivel nacional, con lo cual le basta con hacer allí una discreta performance electoral para ampliar engrosar generosamente la bancada. Esto es así porque en 2013 el PRO decidió no confrontar electoralmente con Sergio Massa, que era en ese momento el caballo de batalla de la oposición para frenar al kirchnerismo, por lo que acordaron colar algunos pocos candidatos del macrismo en la lista del Frente Renovador. Con María Eugenia Vidal agraciada por todas las encuestas de opinión, empujando el barco de Cambiemos, las chances del oficialismo de hacer un buen papel en las elecciones bonaerenses son más que alentadoras en la carrera por incrementar el número de legisladores nacionales, si bien la competencia con el Frente para la Victoria y con el Frente Renovador por el podio promete ser muy reñida. El punto de partida del Frente para la Victoria es diferente, ya que pone en juego 10 bancas por la Provincia de Buenos Aires, con lo cual las perspectivas de mejorar sustancialmente el volumen del bloque de Diputados son algo más moderadas. De los 72 legisladores que hoy detenta el bloque, arriesga 32 bancas: además de las 10 por la Provincia, se pondrán en juego tres por Entre Ríos, dos por la ciudad de Buenos Aires, entre otras. Por el distrito bonaerense, algunos de los diputados que deberían renovar bancas, en caso de ser contemplados en la lista de candidatos son el actual jefe de bloque, Héctor Recalde, Juliana Di Tullio, Edgardo Depetri, Diana Conti y Carlos Kunkel. El massismo, por su parte, deberá trabajar duro para no resignar representación por la provincia de Buenos Aires, su principal bastión, ya que allí pondrá en juego 10 bancas de las 23 que ostenta: el propio , el exgobernador Felipe Solá y el jefe de la CGT Héctor Daer arriesgan sus cargos. El bloque Justicialista, en tanto, arriesgará ocho de sus 17 escaños, entre los cuales se destaca el de su jefe de bloque, Oscar Romero. Este año vence también la diputación de Stolbizer, una de las figuras políticas que en los últimos tiempos más expectativa generó en el ecosistema político y mediático, tanto por sus persistentes denuncias contra como por su acercamiento político a Massa. El Partido Socialista también vivirá momentos cruciales en los comicios ya que pondrá en juego la continuidad de sus cuatro diputados: Alicia Ciciliani, Hermes Binner (Santa Fé), Gabriela Troiano (Buenos Aires) y Lucila Duré (Formosa). Más allá de la cosecha concreta de legisladores que cada fuerza logre acopiar, existe un fuerte consenso en que la decisión en las urnas de los bonaerenses será determinante en cómo quedarán posicionados tanto de oficialismo como las distintas fuerzas de la oposición con vistas al 2019.

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