Su único título de Copa Libertadores. El recordado "equipo de José" le dio a la Academia la victoria en la final disputada en Santiago frente a Nacional de Uruguay. Con goles de Cardoso y de Toro Raffo

En Chile, Racing fue un Toro bravo

Por UNO

Lucio A. Ortiz[email protected]

En 1965 llegó a Racing Club un ex jugador del club que hacía un año se había convertido en director técnico. Era Juan José Pizzuti que se iba a convertir en uno de los más grandes entrenadores de la entidad. Desde las tribunas surgió el canto de "Y ya lo ve, y ya lo ve... es el equipo de José".

"No había un peso. Poco a poco fui acomodando piezas del equipo y no pedí a ningún jugador. Me arreglé con lo que había. A Perfumo que era 6, lo puse de 2. Basile, que jugaba en el medio lo ubiqué de 6. Subí a Primera al Panadero Díaz y lo coloqué de 3", recordaba Pizzuti cómo armó el conjunto histórico.

En ese campeonato de primera de la AFA de 38 fechas Racing perdió nada más que un partido frente a River Plate (26ª) y llegó a las 39 fechas sin derrotas (del 10 de octubre de 1965 al 4 de setiembre de 1966), lo que significó un récord superado solamente por Boca con Carlos Bianchi en 1999.

En noviembre de 1966 Racing Club empató con Gimnasia La Plata 0 a 0 pero dos fechas antes del final festejó el título.

Se clasificó para jugar la Copa Libertadores de 1967. La jugaría por segunda vez. La anterior había sido en 1962, en donde quedó afuera en segunda ronda y que contó con un gol ante Nacional (Uruguay) de un muy joven Chango Cárdenas, el único sobreviviente de aquel plantel.

Un historiador cuenta que "la travesía de la Copa Libertadores 1967 duró cinco meses y 21 días en los cuales Racing demostró un coraje, una entrega y un fútbol imposibles de repetir. Al igual que en su debut como DT de Racing, al Equipo de José le tocó debutar de local ante River Plate por el primer partido de la Copa y venció por 2 a 0 con goles de Norberto Raffo y Humberto Maschio".

Para el partido ante Independiente de Santa Fe (Bogotá), el plantel de Racing tenía que viajar desde el mismo aeropuerto del que treinta y un años antes, el mismísimo Carlos Gardel -reconocido hincha de Racing- pereció en un avión que todavía no había levantado vuelo.

La historia parecía que se podía volver a repetir cuando el plantel avistó el desvencijado avión "D. C. -4" que debía transportarlos hacia la capital colombiana. Según cuenta el periodista Natalio Arbiser, a los diez minutos de vuelo el avión ya se sacudía de un lado al otro y luego, entró en una turbulencia importante al ingresar en una tormenta.

El avión cayó en un pozo de aire de alrededor de mil metros de profundidad en el que el pánico se apoderó de todo el avión. La turbulencia pasó, el avión pudo seguir con su vuelo y finalizarlo de manera óptima, por lo que al llegar toda la delegación estalló en júbilo y emoción. Ahí fue cuando Juan Carlos Rulli dijo premonitoriamente: "Si salimos de ésta, seremos Campeones del Mundo".

La segunda parte de esa etapa -en la que le tocaba ser local- se le hizo mucho más sencilla a un Racing que ya estaba aceitado, que era el mejor equipo del país y uno de los principales candidatos a obtener la Copa: marcó 21 tantos en 4 partidos.

En la segunda fase le tocó el grupo con River Plate, Universitario de Perú y Colo Colo de Chile. Fue sorteando etapas y llegó al partido contra los peruanos. En un encuentro sumamente cerrado y signado por el mal estado del clima y sobre todo del campo de juego, Racing demostró su supremacía al vencer conjunto limeño por 2 a 1 con goles del Toro Raffo.

La victoria lo clasificó a la final, que sería en agosto ante el poderoso Nacional de Montevideo.

Argentinos y uruguayos habían igualado tanto el partido de ida como el de vuelta sin goles, razón por la que se debió jugar un tercer encuentro que tuvo sede en Chile, en el estadio Nacional de Santiago.

Aquella histórica jornada para el pueblo académico, quienes saltaron al campo fueron: Agustín Cejas, Roberto Perfumo, Rubén Díaz, Oscar Martín, Miguel Mori, Alfio Basile, Joao Cardozo, Juan Carlos Rulli, Juan Carlos Cárdenas, Norberto Raffo y Humberto Maschio.

A los 14' minutos de juego, Cárdenas ejecutó un tiro libre que el brasileño Joao Cardoso logró conectar para el 1 a 0.

Y el historiador recuerda en su crónica: "Racing aguantó los embates del conjunto uruguayo, que metía sin jugar bien pero acorralaba a un Equipo de José que a los 38' cambiaba delantero por volante -Cardoso, por Parenti- para asegurarse la posesión del balón. A los dos minutos de eso, un muy concentrado Raffo traba y gana en una salida del lateral uruguayo Mujica y se hace con el balón cara a cara con el arquero Domínguez, y con un remate corto y potente, sentencia el 2 a 0 para la Academia.

Para el segundo tiempo José armó dos líneas de cuatro para poder aguantar el partido, dado que Nacional se venía con todo. Recién faltando 11', llegaría el descuento a partir de un gol de Viera. Faltaban muy poco y Nacional estaba a un gol de llevar la serie al tiempo suplementario. Pero la Academia fue valiente como siempre y se hizo fuerte en Agustín Mario Cejas y el resto de la defensa para poder quedarse con la Copa Libertadores de AméricaLa primera y única de la gloriosa Academia Racing Club.

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