Fueron días duros para el arquero de Independiente Rivadavia, Cristian Aracena, uno de los hombres más queridos del club. El Pity sufrió dos dolorosas pérdidas, la de su padre y la de su abuela; pero este miércoles, quizás por ellos, fue el héroe de la tarde en el clásico ante Gimnasia.
El 1 de la Lepra le tapó los remates a Bauzá y Oga en la definición del partido que se jugó en el Malvinas, por una de las semis del Torneo Vendimia (habían empatado 1 a 1), consiguiendo así el triunfo del Azul en el duelo más esperado por los hinchas.
*Imágenes Canal Siete
"Parece mentira que siempre en esta clase de partidos tengamos que llegar a esta instancia, lo bueno es que estamos festejando. Feliz porque nos vamos con un resultado positivo ante clásico como es Gimnasia", remarcó el portero en zona de vestuarios.
"Al equipo lo vi por momentos bien, tuvimos mesetas, pero era lógico. Aparecen nombres juveniles y responden, eso está bueno porque este torneo los vamos a necesitar mucho", agregó.
Respecto del afecto que le tienen los hinchas, Aracena respondió: "No hay palabras para devolverles el cariño. Me ponen la piel de gallina, me hacen sentir como si hubiese nacido acá en el club. Es mutuo, estoy donde quiero estar".
Y cerró, emocionado: "Con mi familia hemos pasado momentos duros, la pérdida de mi viejo, de mi abuela, se te vienen a la cabeza un montón de cosas. Me dio una mano desde allá arriba".

