El español Rafael Nadal debió esforzarse mucho para vencer a Diego Schwartzman, a quien elogió pero sobre quien también vaticinó un futuro "complicado" debido a su poca estatura.
El número 1 del mundo reconoció que "fue una gran batalla" pero hizo hincapié en un punto que no le juega a favor al argentino: su 1,67 metro de altura.
"Evidentemente en tenis, para aspirar a ser un súper súper top (sic), con su estatura está más complicado porque al final tienes un hándicap que es el saque, que con esa altura puedes sacar bien pero no muy bien y a día de hoy, así como funciona el tenis, desgraciadamente o no, el servicio tiene demasiado impacto en el juego", explicó Nadal.
"El ser bajo, si eres rápido, tiene cosas buenas como que tienes la pelota siempre cerca de ti", pero destacó que a la hora de los bifes, es necesario tener algunos centímetros más.



