Diego Schwartzman no solo consiguió un triunfo histórico para meterse en cuartos de Roland Garros, sino que se metió en el bolsillo a la umpire del partido ante Kevin Anderson, la serbia Marijana Veljovic.
El Peque estaba mal en el marcador, en poco más de una hora ya estaba dos sets abajo y, para colmo, un espectador lo volvía loco.
En un momento, ya con la paciencia colmada, el tenista argentino le puso las quejas a la umpire con un tono tan inocente que terminó en seducción.
"Acá, acá, acá... boludo... tarado", se quejaba Schwartzman. "Nunca había visto algo así. Los jugadores merecen respeto", decía el Peque, hasta que comenzó a interactuar con la serbia: "¿Vos qué creés? ¿Que tengo razón?".
La umpire, con una sonrisa, le dio la razón. "Me hiciste sonreír", cerró el Peque mientras Veljovic se mordía los labios. Crack.
La traducción de ESPN:
