Santiago García ya no sorprende a nadie. El delantero de Godoy Cruz, que con sus dos goles ante Temperley pasó a ser goleador absoluto de la Superliga y uno de los históricos del club, tiene a la hinchada del Tomba rendida a sus pies.
Lo aman, literalmente. Y cuando tienen ocasión, se lo demuestran.
En el segundo tiempo contra el Gasolero, Diego Dabove decidió reemplazarlo sobre el final por Diego Riolfo y el estadio Malvinas Argentinas se vino abajo.
La ovación de la tarde, de todas las tardes, se la llevó una vez más el Morro.


