La MMA recibió numerosas críticas por el actuar del luchador.
El escape del mata-león: fingir el nocaut para cambiar el destino
Tras un intento de derribo, Suzuki logró tomar la espalda de su rival y encajó un estrangulamiento de mata-león que parecía sentenciar el pleito, dejando a su oponente sin ángulos para romper el amarre.
Ante la inminente derrota, Sugimoto recurrió a una maniobra tan arriesgada como insólita: dejó caer los brazos y quedó inmóvil simulando haber perdido el conocimiento.
Creyendo que la llave había surtido efecto, Suzuki aflojó la presión antes de que interviniera el árbitro, descuido que Sugimoto aprovechó de inmediato para explotar físicamente, zafar de la toma y revertir la posición de dominio en el suelo.
El combate se extendió durante los tres asaltos reglamentarios y culminó con la victoria de Sugimoto por decisión unánime (29-28).
La MMA deberá definir los límites del reglamento.
La polémica que envuelve a la MMA
La insólita acción disparó una fuerte controversia en el deporte de contacto sobre los límites éticos y reglamentarios de la simulación, además de abrir el debate sobre el accionar del juez principal, quien pudo haber decretado el nocaut técnico en el momento en que el peleador fingió el desmayo.
El desenlace quedó marcado por la polémica actuación arbitral y el enorme vacío reglamentario del episodio. El protocolo de seguridad en las artes marciales mixtas estipula que, ante señales claras de pérdida de conocimiento - como dejar caer los brazos inertes durante un estrangulamiento -, el juez debe intervenir de inmediato para decretar el nocaut técnico en resguardo de la salud del atleta.
La demora o falta de lectura del colegiado en esa milésima de segundo evitó lo que debió ser una derrota por sumisión técnica en el acto, permitiendo que el peleador explotara la confusión para revertir la posición.