El etíope Birhanu Legese ganó por segundo año consecutivo el maratón de Tokio, una de las más importantes del calendario pero que este año reunió a solo 200 atletas de élite, ya que fueron los únicos autorizados a competir debido a la epidemia de coronavirus.
Cerca de 38.000 aficionados se habían inscripto pero, para impedir una concentración de personas que ayude a la propagación del coronavirus, la organización permitió que solamente 200 participantes iniciaran la carrera.
La decisión, además de lógica y llamativa, pone en alerta al deporte mundial respecto de los Juegos Olímpicos cuyo inicio en a capital japonesa está previsto para el 24 de julio.
Legese se impuso en 2h04.15, por delante del belga Bashir Abdi (2h04.49) y otro etíope, Sisay Lemma (2h04.51).
El ganador finalizó segundo en Berlín, en septiembre, logrando el tercer mejor tiempo de la historia para los 42,195 km.
En categoría femenina se impuso la israelí Lonah Chemtai Salpeter (2h17.45), por delante de las etíopes Birhane Dibaba (2h18.35) y Sutume Asefa Kebede (2h20.30).
El maratón de Tokio ha sido el evento deportivo japonés más importante afectado por la epidemia de coronavirus, que ha provocado la anulación o el aplazamiento de múltiples eventos deportivos en todo el mundo.
Tokio organiza los Juegos Olímpicos entre el 24 de julio y el 9 de agosto. El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Thomas Bach aseguró el viernes que su institución está "completamente determinada" a mantener el mayor evento deportivo del mundo a pesar de la propagación de la epidemia.
