Juan Pablo Garcí[email protected]El año pasado fue una de los cuatro deportistas mendocinos que estuvieron en los Juegos Olímpicos, pero Celia Tejerina es mucho más que una destacada windsurfista y esta vez cumplió un desafío que mezcla lo deportivo con lo personal: llegar a la cima del Aconcagua."Mi papá (Carlos Tejerina) es guía de montaña y mi mamá (María Mackern) es médica, pero tiene mucha experiencia en la montaña. Hace tiempo que tenía ganas de hacerlo, pero con los entrenamientos y las competencias de windsurf era imposible. Sabía que este verano, después de Río, era una buena oportunidad y empecé a prepararme. La parte aeróbica ya la tenía porque nunca dejé de entrenarme pero necesitaba más experiencia en la montaña y adaptarme a la altura", contó Celia con una mezcla de cansancio y satisfacción tras haber cumplido su objetivo.
En la previa no todo fue tan fácil ni salió de acuerdo a lo planificado: "En diciembre tuve una lesión muscular que me complicó bastante y pensé que no llegaba, pero al final vimos con mi mamá que estaba la posibilidad y decidimos hacerlo. Incluso mi papá tenía otros compromisos y como salió todo tan rápido no pudo venir con nosotras"."No tuve problemas con la altura y siempre tuvimos mucha ayuda de amigos de mi papá y de mi novio (Diego Arcos), que también es guía, con toda la logística", destacó.El esperado ascenso se demoró un día más de lo previsto y Tejerina lo recuerda: "En el último campamento tuvimos que esperar un día más para subir. No solo por el clima sino porque ese día a la mañana no me sentí bien. Me abrigué demasiado y me dio un golpe de calor. Pensé que se había terminado todo, haber llegado hasta ahí era un montón pero quería hacer cumbre. Por suerte me recuperé".Para el final, señaló: "Lo que pasó el día anterior me hizo disfrutar cada momento del ascenso. Fue un día de sol espectacular pero al mediodía se puso muy feo, por eso no pudimos disfrutar de la vista. Incluso un grupo que salió media hora más tarde no pudo llegar. Yo veía que el cielo se cerraba y pensaba 'en cualquier momento nos tenemos que volver' pero no decía nada porque quería llegar".
Vuelve a entrenarse y a competir "Siempre seguí entrenando físicamente y navegando en Potrerillos pero sin competir. Ahora voy a retomar los entrenamientos. El calendario todavía no lo tengo definido pero en abril hay un torneo importante en Hyeres, Francia, y un objetivo es el Mundial de Japón, en octubre", contó Tejerina."Seguramente voy a entrenar acá y en Buenos Aires. Acá se puede pero el agua es más fría y en Buenos Aires hay otras condiciones, es más parecido al mar", explicó.



