El número cinco demuestra que lleva a Godoy Cruz en la sangre. El Negro, hijo pródigo de la cantera del Expreso, lo vive de una manera especial. “Soy un agradecido de vestir esta camiseta”, dijo.

Nicolás Olmedo, un hombre del riñón tombino

El número cinco demuestra que lleva a Godoy Cruz en la sangre.

Lleva en la piel al hincha de Godoy Cruz. Es Nicolás Olmedo quien gozó y sufrió en el club que lo vio nacer. La única vez que dejó al Tomba fue en el 2004 cuando se fue a San Martín de Tucumán, equipo donde se convirtió en ídolo. El Gato Oldrá lo fue a buscar y se lo trajo al técnico de ese entonces el Chocho Llop y después ascendió a Primera.

Es la figura emblemática del Expreso. Detrás de este gran momento, hay una linda historia. En sus comienzos, a los nueve años empezó a entrenar. En esa época se tomaba el colectivo para llegar al Feliciano Gambarte. Tenía la ilusión de algún día triunfar y hoy está atravesando su mejor momento con el Tomba en el Clausura y en la Copa Libertadores. El sueño se le cumplió.

Nació en Villa Hipódromo en la calle Albert Einstein, su padre se llama Ricardo es peluquero y diácono. Mirian, su mamá. Mariano y Agustín son sus hermanos que los siguen a todos lados. Uno de sus mejores amigos se llama Lucas.

Un dato que siempre está en su recuerdo es el gol del triunfo que le convirtió a Atlético Argentino, con el cual el Tomba ganó 3 a 2, en las divisiones inferiores.

-¿Cuando te ponés la de Godoy Cruz, sentís algo especial?

-Soy un agradecido de vestir esta camiseta. Es algo muy grande ser parte de este momento histórico que está viviendo el club.

-¿En el vestuario dejás al jugador y sale el hincha a la cancha?

-Yo entro a comerme la cancha.

-Muchos les hubiera gustado estar en tu lugar. ¿Sos un elegido al poder jugar la Copa ?

-Me siento un privilegiado de estar jugando la Copa, es algo que no me lo imaginaba tiempo atrás, ni loco.

-¿Qué pensás cuando el simpatizante te pide un autógrafo o te solicita una foto?

-Me provoca mucha emoción. Mi cariño es muy fuerte con la gente.

-¿En que cambiaste, de aquel chico que empezó a jugar al fútbol?

-Soy el mismo de siempre, nunca cambié mi perfil ni tampoco me agrandé.

-¿Es una cuenta pendiente volver a jugar en la Selección?

- Tengo el anhelo de algún día volver a ponerme la camiseta de la Selección. Es el sueño de todo jugador, pero no me vuelve loco.

-¿Te considerás uno de los mejores volantes centrales del país?

-Tengo que seguir creciendo como jugador.

-¿Tenés un techo futbolístico?

-No me puse un techo, ni en el fútbol ni en la vida. No me gusta el conformismo.

-¿Te desespera jugar en un club grande?

-Tengo ganas de seguir disfrutando este momento en el Tomba.

-¿Venís a entrenar con las mismas ganas?

-Lo disfruto mucho cuando vengo a entrenar y a la hora de jugar los partidos.

-¿Cómo definís a este equipo?

-Es muy ganador.

-¿Qué pensaste cuando le hiciste el gol a Lanús?

-Tenía el arco de frente y no sabía que hacer. Cuando le pegué pensé que la sacaba. Fue un lindo gol.

Foto: Marcelo Carubín / Diario UNO

Foto: Marcelo Carubín / Diario UNO

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