Independiente Rivadavia contó con una visita especial. En el duro choque ante Atlético Tucumán, estuvo en la platea nada más y nada menos que Guillermo Coria.El ex número tres del mundo y finalista de Roland Garros en 2004 pasó el fin de semana en Mendoza junto a su familia y no perdió la oportunidad de ir a la cancha a alentar a la Lepra.
Con camiseta alternativa y todo, fue blanco de todos los flashes en la platea de Independiente Rivadavia. La magia estuvo en la tribuna.
¡Sorpresa! Mirá qué famoso fue a alentar a la Lepra
En la tribuna, el Mago apareció con camiseta y todo, llamando la atención de los hinchas que, al instante, captaron su presencia y le pidieron fotografías.Coria llegó a la provincia y fue a alentar a la Lepra invitado por Franco Dolci, volante de Independiente que este domingo regresó a la titularidad tras una lesión.
Se conocieron en Francia y allí generaron una gran amistad que perdura aún en día. "Cuando estaba en Francia coincidíamos en Niza. Este fin de semana aprovechamos para visitarlos y pasear, además de venir a la cancha porque me gusta mucho el fútbol", le contó Coria a Ovación online.Sobre sus impresiones, a pesar de la derrota, el Mago dijo: "La hinchada es impresionante. Ya los venía siguiendo por Franco (Dolci) y también soy muy amigo del Patón Guzmán, que también pasó por la Lepra".Conocido hincha de River, Coria disfruta del momento deportivo de su equipo: "Creo que gracias a Gallardo y a la nueva dirigencia, River volvió a ser lo que era antes. Da gusto ver a este plantel porque uno se va tranquilo porque dejan todo en la cancha. Ahora tengo que convencer a mi señora para que me deje ir a Japón".En su presente, Coria sigue cerca del tenis: "En Rosario hice un club de tenis para entrenar chicos. Le trato de devolver al tenis todo lo que me dio".Respecto del sueño que se le niega a los argentinos, tiró: "La Copa Davis no se dio en el momento justo, en Mar del Plata, cuando estuvimos cerca de ganarla. Esperemos que se dé ahora. Con Inglaterra o Australia sería una final soñada".



