Los festejos, un tanto medido, en los vestuarios de Independiente Rivadavia, sirvieron para canalizar tanto nerviosismo y angustia, por la manera en que la Lepra terminó salvándose del descenso. Sufrió hasta la última fecha de la B Nacional.
Este lunes, el Azul le ganó 2 a 0 a Santamarina de Tandil y, acompañado de la caída de Juventud Unida de Gualeguaychú en manos de Agropecuario, aseguró su permanencia otra temporada.
Julián Navas y Alejandro Rébola le dieron el triunfo al conjunto leproso en el Parque.
El mismo Rébola fue uno de los que habló tras el pitazo final: "Lo que más me dolía era que cuando perdíamos, mi nena más grande me decía que 'cuándo íbamos a ganar'".
"La verdad que fue duro en todo el torneo, lo sacamos adelante ahora en lo último. Por ahí no jugábamos bien, pero siempre nos brindamos al máximo y tratamos de salir adelante y sacamos un plus. Hoy no se jugó muy bien, pero siempre tuvimos actitud y fuimos para adelante. Los chicos que les tocó estar afuera siempre apoyaron, con buena cara y esto de es todos", afirmó el cordobés, autor de la segunda conquista de Independiente.
"Ahora se terminan un montón de contratos y los dirigentes tendrán que ver. Habrá que ver a qué apuntan para la próxima temporada. Se arranca con un promedio muy bueno y ojalá que podamos aspirar a otra cosa. Este club es hermoso y está para más", expresó el defensor.
