En el partido más importante de la temporada, Independiente Rivadavia tuvo un recibimiento como se merece, a segundos de iniciarse el partido con Santamarina de Tandil.
Toda la euforia y presión que cada hincha acumuló durante la semana, quizás la más larga que ellos recuerden, la volcaron ahí, en las gradas del Gargantini, con una mega fiesta.
Si conocer el futuro del Azul del Parque, más allá de los 90 minutos y lo que iba a suceder en los otros partidos simultáneos de la B Nacional, sin dudas que el fanático leproso logró hacer sentir respaldado al equipo.
Producción periodística
Miguel Guayama/Ovación
