El clásico Gimnasia- Independiente Rivadavia se jugó bajo una intensa lluvia. Las gotas fueron grandes protagonistas de la tarde y le dieron un toque de color diferente. Fotos.

Perlitas pasadas por agua

Por UNO

La lluvia fue una invitada especial en el Víctor Legrotaglie. El tiempo le puso un condimento extra al clásico que se vivió a pleno en el estadio de Gimnasia. La victoria fue para Independiente Rivadavia pero eso no impidió que en las tribunas se disfrutara de una fiesta sinigual.

Los paraguas y los pilotos fueron la vedette de una tarde gris. Los bancos de suplentes se transformaron en una típica acequia mendocina y la hábil gallina azul que gambeteó a su “capturador” fue la más aplaudida de la jornada.

 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed