Juan Pablo Gonzá[email protected]
El gran responsable del triunfo de Independiente Rivadavia contra Sportivo Belgrano fue su arquero, Servio. “La más complicada fue una del primer tiempo”, afirmó el guardameta.
Gaspar, el nuevo rey mago del arco leproso
Sólo tres partidos le han bastado a Gaspar Servio para demostrar sus grandes cualidades defendiendo el arco de Independiente Rivadavia. Su rendimiento ha sido de menor a mayor. En el primer partido, y a pesar del traspié en Jujuy contra Gimnasia, estuvo sólido. En el segundo, contra San Martín de San Juan, también sacó pelotas claves, pero sin lugar a dudas fue contra Sportivo Belgrano donde más trabajo tuvo y más se lució.En Córdoba, a puro reflejo y elasticidad, sostuvo el cero en su arco cuando los cordobeses asediaban insistentemente en busca de una igualdad que nunca llegó porque, claro, él se tapó todo.
–Lograron sumar tres puntos en una cancha complicada por la lluvia y también por el rival...–Sí, es así. El equipo hizo un gran esfuerzo y un gran sacrificio, y gracias a Dios nos pudimos traer la victoria a casa. Creo que fue merecida por el gran desgaste que hicieron los muchachos.–Tus compañeros, pero sobre todo vos, tuvieron una gran actuación...–Parece trillado, pero para eso estamos los arqueros, para impedir que nos hagan goles y ayudar a sostener el resultado cuando el rival nos ataca. Estoy contento con mi rendimiento, pero más me alegra la actuación colectiva.–¿Por qué elegiste venir a Independiente Rivadavia?–Porque cuando arranqué el año en Banfield me comunicaron que iba a tener que pelear desde atrás el puesto con Bologna. Entonces, cuando estaba por cerrar el libro de pases, me llamó Garnero y me convenció para venir y acá estoy. Para un jugador de campo, es más fácil. Pero para un arquero, tener más continuidad es complicado y yo quería atajar. Por eso, me decidí. No me arrepiento.–¿Viniste a buscar continuidad o a ganar madurez?–Y... una cosa lleva a la otra. Tengo 22 años, pero me han enseñado que las oportunidades de atajar no hay que desaprovecharlas. Además, me terminé decidiendo, porque cuando vine y enfrenté a Independiente observé un buen clima. Este es un buen club, con una gran hinchada que se hace sentir y eso a mí me gusta.–¿Cuál fue la pelota más complicada que tuviste que atajar?–Si bien es cierto que tuve bastante trabajo en el segundo tiempo, la más difícil fue la que saqué en el primer tiempo. Recuerdo que López Macri envió un centro fuerte y rasante, por el segundo palo apareció alguien, no me acuerdo quién, la tocó y sólo atiné a tirarme y sacarla. Fue complicada porque fue dentro del área chica. Tuve suerte de poder sacarla.–Te vimos con algún problema en la rodilla, ¿cómo estás de la lesión?–Tengo la rodilla con mucho líquido e inflamada. Me estoy poniendo mucho hielo. Espero que con el correr de los días vaya deshinchándose. Voy hacer reposo para poder llegar.–¿Pero llegás?–Sí, sí claro. Si aguanté con la rodilla inflamada durante el partido y en varios minutos, seguramente para el domingo voy a poder estar. No quiero perdérmelo ni loco.



