Casi sin nombrarse, tanto Gimnasia como Independiente comienzan a pensar en el partido del martes. Antes, el Lobo visita a Guaraní y la Lepra recibe a Boca Unidos
 
 

El clásico del Parque ya se juega

Por UNO

Juan Pablo Gonzá[email protected]

Aunque falte una fecha para que se vuelva a reeditar el viejo clásico del Parque y del fútbol mendocino, tanto Gimnasia y Esgrima como Independiente Rivadavia no quieren referirse al trascendental choque de la 7ª fecha. Está más que claro y es obvio que antes de verse las caras, ambos deberán jugar la próxima, pero a pesar de todo, el derby ya empezó a disputarse.

La historia es bien conocida, siempre que sale sorteado el fixture todos se fijan en qué fecha les tocará enfrentarse con su clásico rival y en este caso, y por tratarse de un duelo que hace mucho no se juega, las miradas se posaron inmediatamente sobre la séptima.

Con el correr de las fechas y a medida que se aproxima el martes 24 de marzo, la ansiedad se hace cada vez más notoria, aunque de ambos lados traten de ocultar que no piensan en el otro.

Por eso, ninguno de los protagonistas ha realizado declaraciones y hasta han evitado referirse a su rival de toda la vida. La cautela y la mesura han sido moneda corriente por parte de blanquinegros y azules.

Lo único que estuvo en el centro de la escena era dónde se iba a jugar el clásico mendocino por excelencia. Después de muchas idas y vueltas, el Lobo impuso su postura y el sentimiento de todos sus simpatizantes: que se juegue en el Víctor Antonio Legrotaglie. Así mismo también cuando a la Lepra le toque hacer de local, lo hará en el Bautista Gargantini.

Pero de fútbol casi ninguno ha hecho referencias hacia el otro, es como si existiese una especie de pacto silencioso.

Sin salirse de su atildado molde, quizás el único que ha realizado algún tipo de declaraciones, aunque siempre con mucha educación, es el director técnico de Gimnasia, Sergio Arias. “Ya empezamos a mirar de reojo a Independiente Rivadavia”, sostuvo Toti dos fechas atrás cuando fue consultado sobre el duelo.

Del otro lado de los portones del Parque, no han ni siquiera nombrado la palabra Gimnasia.

El Lobo, primero, tendrá un largo viaje a Misiones para visitar a Guaraní. Los azules deberán recibir a Boca Unidos. Después, sí, los dos pensarán en ganar el duelo del año.

Merlos será el árbitro

El árbitro que tendrá la gran responsabilidad de impartir justicia en el clásico entre Gimnasia y Esgrima e Independiente Rivadavia será un mendocino. Se trata de Andrés Merlos.

El colegiado, que pertenece al SADRA (Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina), es oriundo de San Rafael. Merlos quedó en el centro de la polémica por su actuación en la 15ª fecha de primera división del torneo pasado, en el encuentro entre Arsenal y Lanús.

Con el marcador 2-1 para Arsenal, decidió una excesiva adición de cinco minutos y el local llegó al empate apenas unos segundos pasado ese lapso.

Ante las protestas del técnico de Arsenal, Martín Palermo, y sus colaboradores, Merlos volvió a agregar un minuto cuando correspondía que lo terminara y Lanús logró el tanto del triunfo, otra vez fuera del término anunciado por el juez y en una jugada que tuvo una mano evidente del delantero Silvio Romero.

Lo que siguió fue un escándalo de proporciones sobre el campo de juego, con todos los miembros de Arsenal lanzados con ira sobre el árbitro y una nube de policías y custodios privados intentando dispersarlos por todos los sectores de la cancha.

“Tengo que reconocer que me equivoqué en el último minuto, no puedo decir nada más”, admitió el juez.

“Voy a seguir teniendo partidos muy buenos y me voy a seguir equivocando”, añadió.

Lo que vino después de esta desafortunada actuación fue una larga y extensa suspensión –en su momento por tiempo indeterminado y nunca más volvió a dirigir en primera división–.

Con estos antecedentes, el colegiado sureño tendrá la enorme responsabilidad de dirigir un partido muy especial, donde sus decisiones estarán bajo la lupa.