La humillante derrota de Ronda Rousey el pasado sábado ante Amanda Nunes, en su vuelta al octágono tras un año ausente, dejó muy tocada al mito norteamericano.
Con solo 29 años, Rousey medita su retirada, según anunció la propia luchadora en un comunicado difundido por la ESPN: "Necesito tiempo para pensar en mi futuro. Estaba preparada no sólo para volver a la competición, también para ganar, pero a veces, incluso dando lo mejor de sí mismo, las cosas no salen como esperamos. Estoy orgullosa de ver el desarrollo que han tenido las peleas en la división femenina y se lo agradezco a todas las otras luchadoras, incluyendo a Amanda, que han hecho esto posible".
Las tristes palabras de Ronda no vienen solas. Su madre, AnnMaria de Mars, le pidió públicamente que deje de competir: "Me gustaría que se retirara. De hecho, me hubiese gustado que se retirara hace mucho tiempo. Tiene bastante talento para otras cosas y es muy hermosa. No necesita llevarse golpes en la cara".
Dana White, presidente de la UFC, también es consciente que Ronda Rousey no tiene clara su continuidad: "Ella no necesita esto. Tiene dinero, pero es alguien que ama a la competición. Así que vamos a ver lo que decide".



