Lionel Messi convirtió el doblete con el que Barcelona le ganó a Arsenal en Londres, por la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. Pero no solamente eso hizo el rosarino, que también dejó perplejos a todos con el caño que metió sin siquiera tocar el balón.
El pobre Laurent Koscielny quedó con las "patitas cruzadas" tras la acción de La Pulga: