Gustavo Privitera
privitera.gustavo@diariouno.net.ar
Se llama Fernando Redondo (31), pero nada tiene que ver con el otrora estrella surgido de Argentinos Juniors y figura de la Selección argentina. Este jugador es delantero del ASD Giarre, del Ascenso italiano. El mendocino, que pasó por Luján, Coquimbo y Unión La Calera (Chile), Cerrito (Uruguay), Guaymallén, Deportivo Maipú, Atlético Argentino y FADEP, habló desde la isla de Sicilia.
-¿Cómo es el lugar donde vivís?
-Es lindo, tiene playa, es muy tranquilo y seguro. Y es un club con muchos simpatizantes que quiere ascender a la Serie C.
-¿Tenés todas las comodidades para trabajar? ¿Es mejor que acá?
-En cuanto a lo físico es más exigente acá y están los materiales para trabajar, pero no cambia mucho, en Argentina es parecido.
-¿Cómo se llama la ciudad donde vivís y cómo es la gente?
-La ciudad se llama Giarre, está a 25 minutos de Catania. La gente es muy amable, muy atenta y muy tranquila.
-¿Cómo te comunicás con tus compañeros? ¿Estudiás idioma?
-Hablo como puedo por ahora, igualmente hay otro argentino que vive hace 3 años en Italia y me hace de traductor, pero ahora estoy estudiando con un profesor; así aprendo y entiendo mejor todo.
-¿Quién es el argentino? Y contá cómo llegaste a ese club
-Justamente llegué por quien me hizo la mano para venir acá, que se llama Julián Wajnsztejn.
-¿Apodo desde pibe?
-Me decían pailón, obviamente cuando era chico tenía orejas grandes. Ya crecí y se normalizó (risas).
-¿De chico sabías que querías ser jugador?
-Siempre soñé desde chico llegar a lo máximo.
-¿Hincha de...?
-De River Plate desde chico por mi viejo, aunque ambos abuelos eran bosteros (se ríe).
-¿Cómo calificás tu carrera?
-Intermedia con altibajos, pero siempre dejé todo y no renuncié nunca a lo que quería.
-¿Algún sacrificio que hiciste de chico por jugar al fútbol?
-Hice muchos, la verdad es que se dejan tantas cosas por el fútbol, salidas, vacaciones, es muy sacrificado más cuando te toca dejar los seres queridos.
-¿En qué potrero jugabas?
-Jugaba enfrente de mi casa, ahí en Villa Nueva en un potrero de tierra y piedras. Me encantaba y la pasaba tan bien todas las tardes enteras jugando con mis amigos.
-¿En qué trabajaste fuera del fútbol?
-Me dedicaba a la pintura, también tenía un lavadero de autos. Siempre busqué la manera de progresar.
-¿Qué debe tener un 9 para destacarse?
-Mucha movilidad, sacrificio y las que te quedan ahí meterlas. El delantero vive del gol, sino es criticado.
-¿Qué delantero admirás?
-El brasileño Ronaldo, creo que no va haber otro 9 como ese; es lo mejor que vi.
