Estos tres anuncios pasaron a la historia por su alto contenido erótico. Por su extrema sensualidad, no pasaron la prueba de aptiitud y la organización del Super Bowl los bajó antes de que se vieran en pantalla.
Charlotte McKinney revolucionó los días previos a la final de la Superbowl de 2015 con un polémico anuncio para una conocida cadena de hamburguesas.
Kate Upton también rompió cabezas con su caliente comercial de hamburguesas.
Scarlett Johansson, una de las favoritas de Hollywood y su anuncio de una bebida que competía con las gaseosas más famosas.



