No fue el día de Samir Ait Said, eso está claro. El gimnasta francés llegó a Río con la ilusión de llevarse una medalla, pero lo único que se llevó fueron disgustos.
El atleta protagonizó una de las imágenes más fuertes de la primera jornada oficial de los Juegos Olímpicos, luego de una mala caída que terminó en la fractura de su pierna durante la ronda de clasificación.
Como si esto fuera poco, el deportista galo se le volvió a caer a los paramédicos que lo trasladaban hacia la ambulancia.
Por suerte, Samir fue operado y según el parte oficial está evolucionando favorablemente.



