Gonzalo Santo Tomasgonzalo.santomas@diariouno.net.arComenzó mirando el partido con tranquilidad. Pero le duro poco. "No juguemos a los bochazos. No sirve, hay que jugar", le decía Florencia D' Elía a Leo Lorenzo, entrenador interino de Marista. Flopy vivió la final (¿será la última?) entre Marista y Los Tordos de una manera muy especial. La ex Leona estuvo fuera de las cancha más de tres meses, primero por una fuerte bronquitis y luego por una vieja lesión en su espalda, que hicieron que estuviera alejada y eso le jugó en contra. "Es muy difícil a mi edad estar tanto tiempo sin jugar, más cuando estuve afuera por una enfermedad. No podía entrenarme ni jugar. No podía hacer nada", comentó.Mientras sus compañeras saltaban y gritaban por un nuevo campeonato del club tricolor, ella tenía en sus hombros a su hija Luna. Miraba todo y se emocionaba. Daba la impresión de que no se quería perder ni un solo detalle de lo que estaba pasando en el estadio Malvinas Argentinas. "Este es un plantel que nunca bajó los brazos. Nos tocó perder varias finales, pero el equipo nunca se dio por vencido y siempre apuntó a estar en lo más alto. Estoy feliz por haber aportado un poquito".-¿Jugaste muchas finales siendo líder y ahora fue diferente, con otro rol?-Fue distinta. Hablaba con mi esposo que es muy difícil entrar faltando 20 minutos en un partido tan complicado. Estás en el banco y tenés que cambiar el chip porque adentro están en otra sintonía. Por suerte el cuerpo técnico confió en mí.-¿Cuándo cambiaste ese chip y empezaste a disfrutar del deporte de otra forma?-Me llevó años de terapia. Fui creciendo y madurando. El deporte no es ganar finales y nada más. Pasa por otro lado, ir a entrenar sin importar los horarios y si hace frío o llueve. Todas formamos parte de un equipo y hay que aportar para que siga creciendo, y no para ganar o perder. Pasa por los valores que te inculcan desde chica, por el respeto a tu rival, a los árbitros, a la gente y a tus compañeros. Por eso digo que cuando uno se saca la mochila esa de que el rival que tenés enfrente es tu enemigo y que un partido es casi una guerra; entendés que el deporte es otra cosa.-En el plantel hay chicas a las que le llevás más de 15 años...-Y algunas pueden ser mis hijas. La realidad es que las más chicas nos trasmiten su energía y hacen potenciar a las más viejas. Y nosotras le aportamos nuestra experiencia y nuestras vivencias.-¿Te pusiste fecha de retiro?-Este año estuve afuera durante tres meses por diferentes motivos y la verdad es que era tanta la impotencia que tenía que dije 'chau, no juego más. Tengo que trabajar, soy madre, tengo que llevar una casa y cumplir con los entrenamientos'. La verdad es que no quise decir que este era mi último partido en primera porque en realidad no lo sé. Cuando me deje de divertir adentro de una cancha me voy a ir, eso seguro, pero también hay que ser realista para saber dar un paso al costado y dejar que las más chicas tomen la posta que alguna vez nosotros tomamos.
Experiencia y jerarquía. Florencia D'Elía estuvo 3 meses sin jugar por distintas lesiones, pero volvió para ganar el Clausura con Marista: "Estoy feliz de haber aportado un poquito", dijo.
Un símbolo del campeón
