El delantero de Racing Diego Milito reconoció que la goleada 3 a 0 frente a Independiente del sábado pasado fue "el golpe más duro" junto con la eliminación de la pasada Libertadores, en cuartos de final y a manos de Guaraní de Paraguay."Es el golpe más duro junto con lo de la Copa. Siempre es duro perder el clásico y más cuando se da de esta manera", dijo en conferencia de prensa.
El máximo referente de la "Academia" consideró que "dimos muchas ventajas y eso se termina pagando" y evaluó que "no tuvimos la intensidad de otros partidos"."Igualmente, el rival juega y nos presionó bien. Hay que buscar un equilibrio, no tener una cara el domingo y otra el fin de semana siguiente. Estamos golpeados pero no dudo que nos vamos a levantar porque hay objetivos como la Copa Argentina y el campeonato en los cuales estamos vivos aún", afirmó.
A diferencia de Diego Cocca, quien después de la derrota criticó a Patricio Loustau, Milito consideró que "su arbitraje no fue un condicionante para el resultado aunque pudo haber expulsado a (Jesús) Méndez en una jugada similar a la (Marcos) Acuña".Además, contó que charló con el mediocampista que vio la tarjeta roja porque "debe mejorar el tema de la expulsiones porque ya le pasó".El delantero evaluó que el gesto de Ricardo Noir -cuando fue reemplazado miró a una platea de Independiente y se tomó los hombros marcando que tenía frío- "no fue correcto".Con el vencimiento de su contrato en diciembre y la chance de retirarse latente, Milito dijo que "mi continuidad no pasa por si clasificamos o no a la Copa Libertadores".En tanto, remarcó que "perdimos bien y hay que tener autocrítica pese a que el 3 a 0 quizás haya sido exagerado".“Se aceptan las críticas más cuando se pierde un clásico. Hay que callarse y seguir trabajando. Este equipo tuvo actitud más allá de las derrotas. Seguimos vivos y por suerte tenemos una revancha el jueves", cerró.
