"Es terrible lo que me cuesta marcar con la Selección", confesó Messi el 27 de junio tras clasificarse a semifinales de la Copa América.

Messi necesita curar las heridas tras otra decepción con Argentina

Por UNO

"Es terrible lo que me cuesta marcar con la Selección", confesó Messi el 27 de junio tras clasificarse a semifinales de la Copa América. Le quedaba por digerir lo peor, la derrota en la final, otro fracaso conArgentina. Como de costumbre, ahora espera rehabilitarse con el Barcelona.

Lejos de cerrarse, la herida parece cada vez más profunda. La selección albiceleste, liderada y capitaneada por Messi, cayó en una final por segundo año consecutivo.

Si en 2014 fue un gol del alemán Mario Gotze en la prórroga lo que privó a la Pulga de ganar el Mundial, en 2015 su equipo cayó en la tanda de penales (4-1, tras 0-0) ante el anfitrión Chile en la final de la Copa América.

Una vez más se abrió el debate con Messi como elemento central y una certitud; su nivel con el Barcelona es muy superior al que muestra con el equipo nacional.

¿Por qué es incapaz de trasladar su insuperable versión con el Barcelona a la selección?

El contraste duele a los argentinos, especialmente a la prensa, muy agresiva tras la derrota ante Chile.

"La pobre actuación de Leo en la final reabrió una vieja polémica. ¿Por qué gana todo en Barcelona y no consigue un título en la selección? ¿Por qué no rinde en los partidos decisivos?", se preguntó el diario Clarín.

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