Lionel Messi se tomó su tiempo para fotografiarse junto a la Orejona. Barcelona derrotó a Juventus, se quedó con la Liga de Campeones y celebró la triple corona.Cada uno de los jugadores del conjunto español tomaron el ansiado trofeo, lo elevaron por los aires y se tomaron una foto junto a él. El turno de La Pulga se hizo esperar pero cuando finalmente llegó, no hubo fotógrafo en el estadio Olímpico de Berlín que no se agolpara junto a él para capturar el momento más esperado de la noche alemana.
La alegría en el rostro de Messi lo decía todo. El objetivo estaba cumplido. Ahora, a repetir esa sensación con la Selección argentina en la Copa América.
