Este lunes 1 de junio se cumplen 17 años del ascenso histórico que logró Gimnasia y Esgrima al torneo Argentino A en el 2003. Fue en San Juan ante Independiente de Villa Obrera, de la mano del entrenador Raúl Rogel, en la promoción ante el equipo de la vecina provincia.
El Lobo de los milagros, como se lo recuerda, ganó esa reválida y ascendió, en medio de un clima hostil. Pasan los años, pero el hincha blanquinegro recordará ese logró histórico.
En la revancha que se disputó el 1 de junio de 2003, Gimnasia fue derrotado en San Juan por 2 a 1. En el partido de ida que se disputó en el estadio Malvinas Argentinas había ganado el Blanquinegro 3 a 1.
El partido que se jugó en la vecina de provincia se recordará por las agresiones que tuvieron que soportar el plantel y los periodistas. Fue una barbarie repleta de graves incidentes.
Esa tarde el Lobo conducido por Raúl Rogel formó con estos jugadores: Javier Chacón; Manuel Villalobos, Damian Biondi, Sergio Aldunate, Rodolfo Braile; Marcos Quispe, Mario Marchetti, Federico Díaz, Gustavo Nonino; Walter Muñoz y Juan Mazzarisi.
El Lobo perdía 2 a 0 y a los 48 minutos Manuel Villalobos marcó el gol que significó el ascenso.
Con el 2 a 0 en contra mantenía su lugar Villa Obrera porque tenía la ventada deportiva por ser un equipo de una categoría superior, pero el equipo del Parque logró la hazaña.
En este plantel además estaban el arquero Alejandro De La Riba (no atajó ante Villa Obrera porque sufrió una lesión en el hombro en la final ante Guillermo Brown de Puerto Madryn), Fernando Nonino, Fabián Derrigo, Matías Del Claux, Marcos Lama, Gustavo Agüero, Ricardo Bustos, Marcos Lama, Cesáreo Súarez, Mauricio Fernández, Nicolás Sanfilippo y Javier Dicarlantonio.
El cuerpo técnico estaba conformado por el entrenador Raúl Rogel. José Vicino y Juan Carlos Millan (ayudantes de campo) y el preparador físico era Francisco Romero
Una tarde difícil de olvidar para Villalobos
"Es difícil olvidar el entorno que habían armado los sanjuaninos. Nos hicieron una emboscada apenas entramos a la cancha y tuvimos que entrar con la policía. Nos cambiamos en la mitad de la cancha", dijo Villalobos, el héroe de esa tarde con el gol que marcó en el minuto de descuento.
"Al vestuario le habían puesto lavandina, no se podía respirar. En la llegada del plantel les pegaron a algunos jugadores, pasamos una tarde complicada, tuvimos que salir en el micro de la policía y terminamos festejando en la comisaría", recordó el ex lateral.
"Me acuerdo que quedaban dos minutos y el Chueco Nonino tiró un centro, alcancé a cabecear al primer palo y le pegó en el pecho a un jugador de ellos y se metió. Fue una emoción muy grande, nos estábamos quedando afuera. Con el gol que convertí pudimos ascender, es un recuerdo que quedará grabado en los hinchas y en los jugadores que integramos ese plantel", cerró el ex defensor.
Así lo vivió Raúl Rogel
"Era un grupo que estaba convencido de lo que quería y logró ascender en una cancha muy difícil. Fue un logro muy importante, había un equilibrio y un gran plantel", recordó el ex DT.
"Yo nunca tuve miedo en un estadio, pero ese día tuve mucho temor. Recuerdo que cuando llegamos la policía nos dijo que ingresáramos, se nos vinieron 20 hinchas de Villa Obrera, uno de ellos sacó un arma y disparó hacia arriba. Al arquero Javier Dicarlantonio le rompieron el ojo con una trompada", admtió el ex DT.
