El Rojo se coronó campeón de la Suruga Bank y llegó a 18 títulos internacionales, igualando a Boca como el más ganador.
Por eso, el triunfo ante el Cerezo Osaka se vivió de una manera muy especial en el vestuario rojo del estadio Nagai.
¡Somos campeones otra vez!, cantaron los jugadores del Diablo.
