El clásico de Porto Alegre entre el Inter y el Gremio es sin duda uno de los más picantes de Brasil y del mundo, pero lo que pasó en el sorteo entre los capitanes es de no creer.
El volante argentino Andrés D'Alessandro, capitán del Inter y Maicon, que lleva la cinta en Gremio, cruzaron palabras y casi terminan a las manos.
Se dijeron de todo y el Cabezón era el que estaba más caliente. Los árbitros tuvieron que separarlo porque se le iba encima al brasileño.