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Los Gazzaniga llevan tres generaciones atajando. Paulo y Gianfranco juegan en Europa y son hijos de Daniel, ex arquero de Maipú, cuyo padre también atajó. Una linda historia
Familia de arqueros
Ser alto y tener muchos reflejos son algunas de las particularidades de los arqueros. Los genes vienen de familia y la altura es atributo que se hereda casi siempre. Hasta se podría transmitir de padre a hijo los gustos por determinada profesión. Y se podría inducir, en algunos casos, para que los chicos tomen decisiones parecidas a las de sus progenitores.Si juntamos todas las pautas y armamos un combo, se podría decir que las tradiciones familiares tienen mucho que ver y las condiciones físicas influyen para indicar una profesión y fortalecer la orientación vocacional.
A los Gazzaniga, nacidos en un pueblo santafesino llamado Murphy, les pasó. Porque el Cholo fue arquero en la Liga de Venado Tuerto, su hijo Daniel lo siguió en el puesto, pero voló más alto para hacerse profesional y de River Plate venir a Deportivo Maipú en el Nacional B y luego buscar otros rumbos.Y sus hijos no dudaron en seguir sus pasos: Paulo no se quedó en el intento y desde adolescente jugó en Europa, lo mismo que su hermano Gianfranco. El abuelo y el padre fueron arqueros, los nietos son arqueros. Las raíces se fortalecieron y en esta familia se cumplió el paso generacional de heredar lo que hizo el papá.Paulo Gazzaniga es uno de los arqueros del plantel de Southampton Football Club, en la ciudad homónima del Sur de Inglaterra. Desde su puerto partió el Titanic, en el trágico viaje inaugural de principios del siglo pasado.A los 23 años (2/1/92) es el suplente de Kelvin Davis, pero le ha tocado entrar en varios partidos de la primera división y en las copas de la Liga inglesa,Gazzaniga comenzó su carrera en las inferiores de Valencia , en España, pero como no tenía oportunidades en el primer equipo, en julio de 2011 se fue a Gillingham , en la Liga 2, que es la cuarta categoría del fútbol inglés, y de ahí a Southampton de la Premier League.Gianfranco Gazzaniga (22/11/93) tiene 21 años y nació en Sucre, Ecuador, cuando su padre jugaba en ese país. Después la familia se radicó en España y comenzó a jugar en Unión Deportiva Almería, en la región de Andalucía.Actualmente es el arquero del Almería B, que está en la segunda división de España, debajo de la Primera B (Liga Adelante).La historia de Daniel Omar se inició en Murphy y por sus grandes condiciones fue llevado a las inferiores de River Plate a los 17 años. En su lugar estaban Ubaldo Fillol y después llegaron Nery Pumpido y asomaba Sergio Goycochea. El equipo ganador de 1985 y 1986 lo tenía a Gazzaniga como el tercer arquero del plantel. No dudó en arreglar con Deportivo Maipú en el recién creado Nacional B en 1986. José Manuel Ramos Delgado lo conocía de los Millonarios y dirigía al equipo maipucino. Atajó en el conjunto que estuvo peleando la punta junto a valores como Pedro Fóppoli, Subase, Scivoletto, Corró, Bernio, Humberto Bravo, Boldrini, Gauto, Rogel, Pralong entre otros. Después pasó por Instituto de Córdoba, Villa Dálmine, Colón de Santa Fe también tuvo su segunda etapa en Maipú. Salió del país para jugar en Deportivo Cuenca de Ecuador en 1993 y pasó a 9 de Octubre de Guayaquil.Cambió otra vez de país y se fue al Ciclista Lima, de Perú. Bajó más al sur y trasladó sus atajadas a San José de Oruro en Bolivia, para atajar a casi a 3.800 metros sobre el nivel del mar, en una de las canchas de mayor altitud en el mundo. “Aquella época fue increíble”, recuerda emocionado en una nota para La Voz de Almería, que tituló: “Daniel Gazzaniga, un porterazo que ha dado la vuelta al mundo”.Daniel también tuvo otra etapa en Argentina para jugar en General Paz Juniors (Córdoba) y Central Norte (Salta). Luego de tanta experiencia sudamericana se fue a Europa para ser el número 1 de FK Petrimex, de Eslovaquia. Y recuerda: “Tuve que ir a Polonia para comprar botines con tapones de madera, fue una experiencia difícil de olvidar”.Fue profesional durante 18 años y conoció países y culturas que nunca olvida. Primero abrió una escuela de fútbol en su pueblo natal en Santa Fe, antes de decidir su residencia en Almería, donde actualmente vive.Allí , en el Ayuntamiento de Huércal-Overa les enseña a los niños a jugar al fútbol.Su preferencia es por los arqueros, a los que les puede dar más consejos sobre el puesto. Es lo que más sabe. Alguna vez escuchó a su padre, el Flaco Gazzaniga, hablar sobre los secretos de los número 1. Todavía Daniel dialoga con sus hijos para que mejoren bajo los “tres palos”. La tradición continúa en una genuina familia de arqueros.


