Kirill Tereshin, un ruso de 23 años que saltó a la fama por sus desproporcionados bíceps, debutó en las artes marciales mixtas sin poder completar ni siquiera un round.
El ‘Popeye’ ruso se inyectó en los brazos synthol, una mezcla de aceite, lidocaína y alcohol, lo que le trajo problemas de salud e incluso en julio hizo un video en las redes sociales pidiendo ayuda para volver a tener unos bíceps normales.
En Abakan (Jakarasia, Rusia) Tereshin perdió por sumisión ante Oleg Mongol, un experimentado luchador 20 años mayor.
Tereshin podría llegar a perder el movimiento de sus brazos además de sufrir otros problemas como embolia pulmonar, daño de los nervios, infecciones, lipogranuloma esclerosante, derrames cerebrales y quistes o úlceras.



