La Selección Argentina cambió el Monumental de River por el Malvinas mendocino, y los comerciantes locales intentaron sacar provecho de tamaño evento.
Distintos rubros gastronómicos y, por supuesto, el infaltable vendedor de camisetas, gorros, banderas y todos los accesorios necesarios para alentar a la albiceleste de Messi (el gran protagonista) y compañía, se acomodaron a la salida de las tribunas para "tentar" a los hinchas.
Y los que mejor lo lograron fueron los vendedores de comidas rápidas. Hamburguesas y panchos fueron los menúes elegidos por los presentes, que se tomaron unos minutitos antes del partido para alentar con la "panza llena y el corazón contento".
