No es un chico más ni del montón. Sobresale de manera colosal con la pelota.Matheuzino tiene 10 años y derrocha su magia en el Santos, mismo club que vio nacer a Neymar.
Su magia está intacta en cada jugada y sueña con ocupar el trono que deje algún día Neymar.Aunque su gambeta y su manera de moverse en la cancha se parece mucho a la del argentino Lionel Messi.
