La magia del suizo Roger Federer está presente y los amantes del tenis aplauden cada vez que el ex número uno del mundo frota la varita mágica.
Esta vez, Federer dejó a todos perplejos por una jugada magistral que llevó adelante en Roland Garros, en el partido donde venció en cuatro sets al croata Marin Cilic.
Federer fue protagonista de un drop shot descomunal, que dejó sin chances a Marin Cilic, luego de un potente saque.
El tenista helvético, con su elegancia e inteligencia para jugar, le contestó con muchísima tranquilidad el servicio al croata y lo dejó pagando.
Federer, de 39 años (en agosto cumplirá 40), se metió en tercera ronda tras imponerse por 6-2, 2-6, 7-6 y 6-2 sobre Cilic. Por un lugar en octavos, el suizo enfrentará al alemán Domimik Koepfer.




