Su presencia no pasó desapercibida este viernes, en la práctica matutina que Gimnasia y Esgrima llevó adelante en Banco Mendoza.
La ruidosa llegada de Leandro Aguirre al equipo de Marcelo Fuentes todavía suena con fuerza. El lateral izquierdo llegó a Mendoza teniendo todo arreglado para sumarse a Independiente Rivadavia. Y en un giro de 360 grados, el propio jugador informó que había arreglado con el equipo mensana, generando un gran malestar, sobre todo de los hinchas leprosos, que lo acusaron "traidor".
Aguirre arribó vía aérea el miércoles y un dirigente de la Lepra lo fue a buscar al aeropuerto para trasladarlo al hotel. Momentos después, el jugador anunció que en lugar de jugar en el Azul lo haría para el blanquinegro.
Tras sumarse a las prácticas, el nuevo refuerzo del Lobo del Parque dialogó con Radio Nihuil.
"Tanto la dirigencia como el cuerpo técnico me recibieron bárbaro. Ahora estoy tratando de ponerme bien en lo físico para arrancar esta nueva etapa. Hoy nos toca estar acá y como siempre, pondré lo mejor de mí para el equipo", sostuvo el rosarino, de 28 años.
"Estoy tranquilo porque esto es mi trabajo, decidí trabajar de esto, es lo que me gusta hacer y lo vivo como tal. Trato de dar lo mejor de mí en cada equipo en donde esté. No me importan los colores, yo pienso en mi familia. Entiendo al hincha, que esté enojado, sea el de Gimnasia, Independiente o Aldosivi. Lo tomo como un trabajo y realmente es así", aclaró el mediocampista, y agregó: "Trato de estar tranquilo, un poco siempre afecta, pero sabiendo que estoy haciendo las cosas bien para mi familia y yo estar trabajando".
"Me habló un dirigente y luego hablé con el técnico. Me mostraron interés y por suerte se arreglaron las cosas rápido. Uno por ahí no entiende las cosas, pero yo hacía tres meses que estaba parado. Necesito trabajar para darle de comer a mi familia", finalizó Aguirre.
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