Basta con oírlo responder para comprobar que Teófilo Gutiérrez desea fervientemente convertirse en la gran figura de la final por la Copa Argentina entre Central y River. Nada de lo que cuenta en el mano a mano que mantuvo con Ovación en la previa al gran choque del jueves suena a cháchara. Mucho menos a un discurso armado para la ocasión. Si algo no sabe hacer el delantero colombiano es camuflarse para pasar desapercibido. Es que no lo siente ni se lo permite su esencia. Por eso domina como si fuera una pelota la sensación que hoy tiene el hincha canalla sobre su protagonismo de cara al partido ante River. No porque desconfíe de sus condiciones futbolísticas, sino porque enfrentar al club del cual se confesó simpatizante podría crearle un ecosistema nocivo a la hora de desplegar su talento.
"No voy a negar que jugar contra River me genera algo especial, pero el fútbol es así. Uno es un profesional y siempre se debe a la camiseta que viste", se anticipa Teo en el diálogo con este diario, en la primera nota que concede a un medio rosarino desde que se arropó con la camiseta de Central.
Teo también dice que desde que llegó a la ciudad atraviesa una etapa en la que parece más conectado con un contexto emocional. De ahí que no es una casualidad que este momento futbolístico en el equipo de Coudet coincida con lo que mejor que se le vio desde que llegó a Central, un mundo puramente visceral.
—Se te ve cada vez más adaptado a Central...
—Sí, de a poco me estoy sintiendo mejor en el equipo y en la ciudad. Cuando uno viene desde afuera siempre tiene un tiempo para acomodarse.
—¿Tiene un sabor especial para vos jugar la final contra River?
—Sí, claro. Todos saben lo que significa River en mi carrera. Pero son esos partidos que a mí me gusta jugarlos porque se trata de una final. Ojalá nos salga todo bien y podamos ganarla. Central está preparado para eso.
—¿Ves al equipo preparado para lograr el título?
—Claro que lo veo. Estamos jugando cada día mejor y en la semifinal contra Belgrano lo demostramos.
—¿Hubieras preferido enfrentar a otro rival y no a River, equipo del que te confesaste hincha?
—La verdad es que me hubiera gustado jugar contra otro rival y no justo River. Pero llegó a la final y hay que jugar contra el que sea. Se dio así y listo, a la cancha. Llegaron los dos mejores equipos de la Copa Argentina. Además, a mí me encanta que una final se juegue con el marco que va a haber en Córdoba, con mucha gente en ambas tribunas y un ambiente especial. Habrá público de las dos hinchadas y eso motiva.
—Si hacés un gol contra River, ¿lo gritás?
—No, no. Quiero salir campeón con la camiseta de Central, pero si hago un gol no lo voy a gritar. Me debo a la camiseta de Rosario, pero también tengo un gran respeto hacia el hincha de River.
—¿Percibís que el hincha de Central sueña con dar la vuelta con un gol tuyo?
—El hincha de Central quiere dar la vuelta. No le importa si el gol lo hago yo o un compañero. Lo único que puedo decirle a la gente de Central es que soy un profesional y hoy me debo exclusivamente a la camiseta que tengo puesta. Es el club que me contrató y el que me paga. Ojalá pueda darle una alegría. Este club necesita de un título y el jueves tenemos esa gran oportunidad.
—¿Cómo tomás los elogios de Marcelo Gallardo cada vez que habla de vos?
—Tengo un gran recuerdo de Marcelo Gallardo. Es un entrenador que sabe muy bien manejar a los planteles y los hace sentir importante a los jugadores. Yo, al menos, me sentí de esa manera cuando estuve en River. Agradezco cada vez que escucho o leo las palabras que siempre dice cuando habla de mí. Fue un placer trabajar con él, pero ahora tengo claro que me debo a Central y a lo que me pide el Chacho.
—¿Son parecidos Coudet y Gallardo a la hora de parar a sus equipos?
—Son dos entrenadores muy jóvenes y que si llegaron a la final de la Copa Argentina por algo será. No quiero compararlos.
—¿Por qué cuando le convertirse el gol a Boca hiciste el gesto de la banda sobre el pecho, en alusión a que estás identificado con River?
—Eso me salió así. Ya pasó. Va a quedar en la historia. Hice el gol y ya está. Ahora mi mente está puesta sólo en el partido por la final de la Copa Argentina.
—Pero lo hiciste para ganarte más al hincha de River...
—Todos saben lo que siento por River. Me salió hacer eso en cancha de Boca y ya está.
—¿Cómo imaginás el partido ante River? ¿Qué equipo asumirá el protagonismo?
Los dos van a asumir el protagonismo porque tanto Central como River juegan bien. Tienen intensidad para armar las jugadas y lo imagino con chances en los dos arcos. Ojalá nosotros estemos certeros en las oportunidades que tengamos. Las finales se ganan así. Jugué muchas cuando estaba en River y sé cómo deben jugarse este tipo de partidos.
—La gente de Central está convencida de que sos el jugador que puede definir la final en una jugada. ¿Cómo tomás ese elogio?
—No sé qué decirte. A mí me gusta jugar todas las finales. Me siento cómodo por el marco y la cantidad de gente que habrá en la cancha.
—¿Llegás al partido de River en el mejor momento futbolístico desde que estás en Central?
Sí, de a poco me voy sintiendo cómodo con mis compañeros. El grupo también me ayuda a eso. Tengo buenos compañeros. Espero no defraudarlos.
—¿Central no anda bien en el torneo porque el gran objetivo es la Copa Argentina?
—A nosotros nos hubiera gustado andar mejor en el torneo. Pero sabemos que no hay que desviar la atención y pensar en la Copa Argentina. Ahí el equipo está jugando con tranquilidad y compenetrado en lo que quiere.
—¿Será un partido que se definirá por los detalles?
—Sí, es una final y para ganarla hay que estar concentrado todo el partido. Nunca hay que irse del trámite. Coudet sabrá bien qué planteo deberá hacerle a River para ganarle. Conozco mucho a River y será complicado.
—¿Incide que haya perdido el clásico contra Boca?
—No, son finales. Todas hay que jugarlas y no importa cómo vienen los equipos.
—¿Soñás con hacer un gol el jueves?
—Sueño con salir campeón con la camiseta de Central. Uno se siente importante cuando juega esta clase de partidos.



