El volante de River confirmó que el juez del partido con Godoy Cruz,
Federico Beligoy, le advirtió tras la patada de Curbelo, que se tapara la rodilla. Foto: Marcelo
Carubin/UNO
El volante de River Erik Lamela confirmó que el árbitro del partido con Godoy Cruz, Federico
Beligoy, le dijo que se tapara la sangre de la rodilla porque de lo contrario lo iba a
expulsar.
"Beligoy me retó porque me dijo que si me veía sangre en la rodilla me echaba. Me decía que me
suba la media, pero la tenía rota", contó Lamela en declaraciones a radio La Red.
"No sé por qué me decía así. No podía taparme la sangre", agregó el volante ofensivo del equipo
que dirige Ángel Cappa.
Lamela sufrió una patada de Curbelo, defensor de Godoy Cruz, quien sólo fue amonestado pese a
que casi le rompe la rodilla.
En River el malestar con Beligoy pasó por la patada de Curbelo a Lamela –sólo fue amonestado
cuando correspondía la expulsión- y por la mano –que no fue- que le sancionó a Funes Mori, cuando
el delantero estaba a punto de convertir el tercer gol (lo hizo pero el árbitro había parado la
jugada antes).
"No me gusta discutir con los árbitros ni hacer lío, pero esperemos que esto no vuelva a pasar
por el bien de River y por el bien de todos", apuntó Lamela.
Pese a que hoy no pudo entrenarse, Lamela comentó que espera poder estar en condiciones de ser
titular el partido del sábado que viene ante Racing, en el estadio Monumental.
"Todavía tengo dolor. Por suerte estoy bien. Yo creo que puedo llegar al partido del sábado, me
duele cuando apoyo un poco pero en dos días se me va", concluyó. (Télam)



